martes, 16 de mayo de 2017

"UN NUEVO MES DE MAYO"

Para iniciar la serie de relatos que concierne al Combate Naval de Iquique, queremos hacerlo rindiendo honores a una de las profesiones que más hizo por la vida de nuestros soldados y marinos que combatieron en la Guerra del Pacífico.
Con los limitadísimos medios con que contaban, los cirujanos, médicos y enfermeros que fueron enrolados en las filas de nuestro Ejército y Armada, ellos, sin duda alguna, sacrificaron mucho en pos de la Patria, incluso la vida.
Esta es la historia de un hombre que estaba en los albores de la vida, a quien le esperaba un largo trayecto que recorrer y que sin miraciones, entregó sus servicios en pos de sus ideales y de la defensa del territorio nacional, quien tiene un lugar sagrado en la Historia de Chile por su entrega ejemplar. Nos referimos a Pedro Segundo Regalado Videla, cirujano de la "Covadonga":
"Nació en el pueblo de Andacollo el día 14 de agosto de 1854. Sus padres fueron Don Pedro Videla y Doña Pastoriza Órdenes.
Realizó sus estudios hasta 1871 en la ciudad de La Serena, año en que se dirigió a Santiago para rendir sus exámenes para titularse de bachiller en filosofía y humanidades en la Universidad de Chile, ingresando inmediatamente a la Escuela de Medicina.
Mientras estudiaba, desempeñó el cargo de Inspector del Instituto Nacional. En marzo de 1879 finalizó con éxito sus estudios y obtuvo el título de Licenciado en Medicina.
Nueve días antes de recibir el título de Médico Cirujano, el 5 de abril de 1879, estalló la Guerra del Pacífico, postergando su nombramiento para enrolarse en la Armada para cubrir dotación en algún buque. Se le destina como Cirujano 1° en la goleta "Virjen de Covadonga", para servir a las órdenes del Capitán de Fragata Arturo Prat Chacón.
El 16 de mayo de 1879, el Comandante Prat fué destinado a la Corbeta "Esmeralda" y el Capitán de Corbeta Carlos Condell de la Haza asumió el mando de la "Covadonga". Ambas naves serían las encargadas de el bloqueo de Iquique.
En esta nave tuvo la ocasión de darse cuenta del incipiente servicio médico que existía en la Marina, disponiendo de muy pocos medios para su tarea profesional.
El 21 de mayo de 1879, durante el Combate Naval de Iquique, Pedro Videla se encontraba en la cubierta viendo el acercamiento de los buques enemigos. A las 09.00 de la mañana bajó al entrepuente donde estaba instalada la enfermería de combate y mientras descendía, un proyectíl de cañón del monitor "Huáscar", atravesó la goleta de banda a banda, llevándose los pies del cirujano Videla y ocasionándole una hemorragia tal, que al cabo de diez horas le costaría la vida.
De la enfermería fue llevado al camarote sin poder ser atendido con solicitud a falta de otro profesional, intentando el mismo dar instrucciones para tratar de detener la hemorragia, pero todo fue inutil. Su cadáver fue desembarcado en la ciudad de Tocopilla y enterrado en el cementerio de La Serena.
El año 1920 sus cenizas fueron trasladadas desde este lugar, al Monumento a los Héroes de Iquique, en Valparaíso, donde descansan los restos de los combatientes de ese homérico combate." (www.armada.cl)
Testimonios posteriores señalan que, cuando se le comunicó al agonizante doctor Videla la hábil maniobra del comandante Condell que causó la varada de la fragata enemiga y finalmente su rendición, pidió que se le levantara para mirar por la claraboya y dijo: "Muero feliz, pues la causa de Chile sigue incólume, en manos de chilenos que, al igual que yo, están dispuestos a dar la vida en defensa de su patria".
Tenía 24 años.
En la imagen podemos ver al jóven cirujano, la loza de su sepultura en la "Cripta de los Héroes", en Valparaíso, y la copia de parte de la tesis médica del héroe que se encuentra en el Museo Naval.


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