martes, 16 de agosto de 2016

"EL SARGENTO ALDEA HERIDO EN IQUIQUE"

Pocas veces se cuentan los detalles de lo ocurrido a nuestros héroes luego de los combates y batallas a los que se han enfrentado y tal es el caso de la gesta heróica del 21 de mayo.
Luego de terminado el combate, los cuerpos de quienes fallecieron asesinados en la cubierta del Huáscar, fueron llevados a tierra y puestos  sobre unas tablas estuvieron durante largo rato recibiendo la burla, el desprecio y el odio del pueblo peruano. La caridad vino del extranjero, que, como neutral, no dudó en socorrer a los heridos y dar sepultura a los difuntos. Es así como Prat y Serrano fueron llevados por miembros de la colonia española e italiana en Iquique, a un lugar en el cementerio, y Aldea al hospital pues venía herido.
Les presentamos a continuación, dos  breves relatos  pertenecientes  a   testigos de los hechos, un jóven español que se encontraba en el lugar del suceso y don Adolfo Gariazzo:

"Serían las 7 u 8 de la noche del día 21 de Mayo, cuando atracaron  varias embarcaciones menores al muelle al muelle de la Aduana de Iquique; en ellas, no se en cuál, pero si que fue una del Huáscar, vinieron los cadáveres de Prat y Serrano y el moribundo Aldea. Los pusieron en un carrito de los que tiene dicho muelle y empujándolos  los dejaron en el mismo carro frente a la puerta de la Aduana.
Un amigo de los  soldados de policía que pusieron de guardia, descubrió la cabeza de Prat, que estaba tapada con un pañuelo blanco y vi entonces que le faltaba toda la parte de la cara desde las cejas y de la cabeza hasta la nuca. Prat tenía barba  algo rubia y vestía un traje azúl marino, era más grueso y aún me parecía más chico.
Aldea hablaba. Preguntéle quién era y me dijo que saliente de la Esmeralda. ¿Dónde tiene la herida?, "Aquí", me dijo, queriendo incorporarse, y me señala al mismo tiempo con la mano, el mismo. Vestía terno oscuro de soldado y kepís."

Por su parte don Adolfo Gariazzo nos cuenta lo siguiente:

"Ese día estaba en el muelle y entonces vi que llegó cerca de la Aduana uno de los carros que se conducen mercaderías, sobre el cual descansaba un herido.
Era el sargento segundo Juan de Dios Aldea. Me acerqué a él y al preguntarle qué se le ofrecía me dijo: "Hágame el favor de un poquito de agua". Inmediatamente busqué agua,a la cual agregué un poco de coñac a indicación del mismo herido y se la di, bebiéndosela, casi  de un sorbo. Debo decir de paso que el herido vestía su uniforme de sargento segundo y se hallaba de espalda sobre el carro, con la gorra caída y la visera sobre el rostro.
Al verlo en ese estado, hicímoslo colocar sobre una camilla y lo llevamos al hospital de la ciudad acompañándolo los señores Hilario Maino, José Picconi y José Pulneri."


Los cuerpos de nuestros queridos Teniente Serrano y Capitán Arturo Prat Chacón fueron enterrados en el cementerio de I quique.
El valeroso y leal sargento Aldea agonizó durante tres días y el 24 de mayo muere a causa de sus heridas y amputación de su brazo. Es enterrado en una fosa común junto con los demás marineros y soldados de la Esmeralda.
Años más tarde su cuerpo sería exhumado y traído de vuelta a la patria, donde descansa en sempiterno sueño junto a sus jefes en la Cripta Heróica de los Héroes de Iquique.



Fuente: "Heróico Iquique: Crónicas de Aceros y Veriles" (Edgardo Villalobos Chaparro:Coronel de Aviación)


 Momento en que el Sargenta Aldea junto al Capitán Prat, abordan el monitor Huáscar, el 21 de Mayo de 1879.



Lugar final de reposo del Sargento 2° Juan de Dios Aldea, en la cripta de los héroes bajo el "Monumento a los Héroes", en Plaza Sotomayor, Valparaíso.


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