miércoles, 27 de julio de 2016

"RECIBIEMIENTO DE LOS HERIDOS DE PISAGUA EN VALPARAÍSO"

El  Boletín de la Guerra del Pacífico, es fuente inagotable de información y datos acerca de la Guerra del Pacífico durante los años 1879 y 1881. Una vez iniciado el conflicto, el Presidente de la República don Anibal Pinto Garmendia, y por decreto del 1° de abril de 1879, ordenó al Oficial Mayor del Ministerio de Guerra, don Moisés Vargas, crear un boletín de guerra que sería repartido a las autoridades y especialmente a los entes diplomáticos en el exterior. Se editaron 47 textos con variada información,  ya sea partes de guerra, proclamas y datos diversos de las campañas al Norte.
En esta ocasión les traigo una detallada descripción del desembarco de los heridos de Pisagua en la playa "El Almendral" de Valparaíso.
Mi mente vuela al leer párrafo a párrafo lo acontecido en aquella oportunidad y mis sentimientos de agradecimiento a todo un pueblo por su unión, caridad y humanidad en los momentos más difíciles de esta contienda para con sus aguerridos soldados, momentos en los cuales incluso bomberos tuvieron un papel humanitario destacable, como siempre.
El tiempo y el hastío de la guerra, nos mostraría otra cara, pero por el momento disfrutemos la escena que se llevó a cabo en la ciudad de Valparaíso en el mes de noviembre de 1879:

"A la una del dia del martes once del actual, entró a la bahia del vecino puerto el vapor Lima que era conductor de algunos de los heridos en el combate de Pisagua. A esa hora ya se encontraba el muelle i malecón completamente llenos de jente;  los bomberos esperando la hora de cumplir la importante i caritativa comisión que se habían impuesto; los miembros del comité sanitario, incluso  los médicos de Valparaíso, haciendo también sus preparativos, i por ultimo, los fleteros con sus embarcaciones listas, según lo habían prometido, llevando cada chalupa la bandera de la Cruz Roja, lo que daba a la flotilla, que se componía de casi todos íos botes del muelle, un aspecto animado a la vez que imponente i digno de la veneración que impone aquella santa enseña de caridad.
Por fin empezaron a salir los botes en el mayor orden,  llevando algunas camillas i comisiones del comité i del cuerpo de bomberos.  A estas  se agregaban muchas otras embarcaciones en que iban simples curiosos o con el fin de traer pasajeros. Los heridos venían a bordo perfectamente instalados i atendidos, si bien sufriendo mas o menos las consecuencias de sus heridas i de la navegación.
Como todo estaba bien dispuesto para el desembarque de los heridos, no tardó en empezar la operación a bordo, destacándose cada bote con dirección a la playa del Almendral. Allí, frente a la calle de San Ignacio, que conduce al hospital, estaba el cuerpo de bomberos, formando calle de ausiliares desde la playa hasta las puertas del establecimiento, i los voluntarios listos para recibir a los valientes defensores de la patria. Mientras tanto la jente que habia llenado la esplanada se dirijia como una gran corriente con dirección al Almendral. Luego la playa i calles contiguas se llenaron con una compacta muchedumbre.  Los botes de la bandera de la Cruz Roja llegaba a la playa i en el acto eran recibidos por los voluntarios del cuerpo de bomberos, que se disputaban el honor de desembarcar i cargar a los heridos, metiéndose al mar, muchas veces hasta la cintura. Este imponente a la vez que tierno espectáculo conmovió profundamente a los millares de espectadores que llenaban la playa i sus contornos.
Puede decirse que la operación se hizo con todo esmero, como era de esperarlo del patriotismo i sentimientos humanitarios de ese brillante cuerpo que tantos títulos tiene conquistados i que cada vez lo hacen mas digno del aprecio i consideración pública.
En el hospital tocó su turno al cuerpo médico de Valparaiso, que se ha colocado también a la altura de su misión, tomando no solo sus medidas con acierto, sino procediendo en el acto a practicar las curaciones que exijian los heridos, operación que se prolongó hasta la noche. Como el cuerpo de bomberos, los médicos se disputaban el trabajo i no omitieron toda clase de atenciones i de consuelos para los que padecen por la patria.
El comité sanitario estuvo también en su puesto i a él se debe naturalmente en gran parte el acierto con que se procedió en el desembarque e instalación de tos heridos en el hospital.
En los mismos instantes en que se comenzaba el desembarco el señor Intendente de Valparaiso dirijió al Gobierno el siguiente telegrama:

“Valparaíso, noviembre 11 de 1879.

Señor Ministro del Interior:

En este momento, 3.30 P. M.,-se hace a los heridos de Pisagua la primera curación. El acto del desembarco i la manera como se ha verificado ha hecho derramar lágrimas. Toda la jente de mar se disputaba el honor de recibir heridos en sus embarcaciones. El cuerpo de bomberos, vestido de parada, formaba calle desde la playa al hospital, i sus miembros mas distinguidos llevaban en sus hombros las camillas en que iban los heridos. Mucho se puede esperar de un pueblo en que hai soldados como los que se batieron en Pisagua i en el que hai también virtudes como las que hoi ha ostentado la sociedad de Valparaíso.

Dios guarde a US.

E. Altamirano.”

El señor Altamirano también dirijió la siguiente nota de agradecimiento al superintendente del cuerpo de bomberos.

“Valparaíso, noviembre 11 de 1879:

En su larga vida el cuerpo de bomberos ha arrancado muchos, muchísimos gritos de admiración i manifestaciones de entusiasmo de parte de este pueblo agradecido; pero lo que hoi ha hecho ha arrancado lágrimas. Que esas lágrimas sean la recompensa ya que yo  acierto a espresar de un modo  digno lo que Valparaiso les debe! Pero hai todavía otra recompensa que los bomberos sabrán estimar, i es el agradecimiento con que nuestros heroicos compatriotas de la marina i del ejército recibirán la noticia de que sus heridos han sido conducidos con la mas tierna solicitud al lugar que les estaba destinado por los mas distinguidos jóvenes de Valparaiso que llevaban las camillas en sus propios hombros, disputándose este servicio como un honor entre compañía i compañía, entre bombero i bombero. Le ruego, señor, que manifieste todo mi agradecimiento a las diversas compañías del cuerpo de bomberos, i que acepto para usted i para todos sus compañeros la espresion de mi sincero aplauso.

Dios guarde a usted.

E. Altamirano.”

Es difícil encontrar imágenes que nos puedan ayudar a visualizar lo que acontecía en la época. Para ubicarnos en el tiempo y en el espacio, a continuación comparto unas fotografías de Bomberos de Chile en Valparaíso del siglo XIX y vista actual del lugar exacto donde se encontraba la playa "Almendral" y donde desembarcaron a nuestros héroes:

 La primera imagen es una fotografía tomada en el año 1861 a la Primera Compañía de Bomberos de William Oliver. Valparaíso (vía Flickr santiagonostálgico)


La segunda fotografía es posterior a la Guerra del Pacífico, pero podemos hacernos una idea de cómo eran sus atuendos y máquinas en el siglo XIX.



En el mapa de google podemos ver, marcada con una flecha roja, el final de la calle San Ignacio, entre Francia y Simón Bolivar. Justo ahí estuvo la playa "El Almendral". Tal vez estaría más al interior de las calles, debido a los cambios que le acontecieron a través del tiempo a la ciudad puerto. Lamentablemente no encontré alguna ilustración de la época que me retratara el lugar. Pero con la ubicación nos debería bastar.



La última fotografía, ya más moderna nos muestra una imágen de la calle San Ignacio, vista desde el campanario de la Iglesia. A su lado podemos ver el hospital Van Buren.

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