domingo, 10 de julio de 2016

"LA BATALLA DE HUAMACHUCO SEGÚN UN TESTIGO OCULAR EXTRANJERO"

En esta carta encontramos el testimonio de un señor negociante español de Yungai, que se encontraba por casualidad, el día 10 de Julio de 1883,  en Huamachuco y que tuvo la posibilidad de presenciar la batalla:

"Yungai, 15 de Julio de 1883

Señor don G.R.
Lima

Mui señor mío i amigo:
Deseando goce de una perfecta salud, tengo el gusto de comunicarle lo que la casualidad ha hecho que haya presenciado el 10 del presente en Huamachuco, punto donde se encontraba la división chilena del coronel Gorostiaga. El día 8 llegó el Jeneral Cáceres sobre los altos de la población, i ese día i el siguiente mantuvieron sus  pequeños tiroteos; el 10 a las primeras horas del día principió  el señor Gorostiaga a estender sus guerrillas por la parte Norte de la posición que ocupaba Cáceres, quien sobre la marcha pusi en práctica  sus planes de defensa.
Es incomparable señor, el valor  i arrojo con que se batieron el Jeneral Cáceres i su fuerza i no menos el Coronel Gorostiaga i la suya, pues se encontraban de bueno a bueno. Ya puede usted imajinarse cuál habrá sido su resistencia, cuando el combate duró cinco horas i media; algunos espectadores que allí había dicen que en cuantas batallas se han librado durante la actual guerra, no han visto ninguna donde se halla espuesto a la suerte tanto valor i patriotismo como en esta. Cáceres salió del campamento cuando ya todo estaba concluído dejando  allí la mayor parte de sus bravísimos soldados, muertos, defendiendo como leones su país. Se ignora la fuerza que pudo haber perdido el Coronel Gorostiaga.
Varios jefes caracterizados, después de la derrota, hacían muchos elojios al Coronel Gorostiaga; alababan su  valentía i pericia militar, pues es hombre que se conoce  que ama a su patria porque no vacila en poner su existencia en aras de ella.
Era creencia firme en los peruanos que el ejército del señor Gorostiaga, cansado como estaba, no resistiría i sería aniquilado.
Yo mismo i algunos otros comerciantes estanjeros, que involuntariamente presenciamos la acción desde el principío, no creímos por un momento que la victoria fuera tan completa, i sí creíamos un resultado por lo menos dudoso para los chilenos.
La estratejia, serenidad, i rapidéz segura empleada en sus órdenes por el jefe chileno, infundió, de seguro , en el ánimo de los soldados el seguir su ejemplo con ardor  sobrenatural. En fín, los soldados han seguido la  huella que tyiene ya cuatro años ya de terribles enseñanzas. He oído igualmente muchas alabanzas de un mayor Parra de caballería.
Como supongo que por esa rodarán diferentes versiones a este respecto, yo, en mi calidad de neutral, que abrigo igual interés por unos como por otros, lo que refiero es lo sucedido.
Dentro de pocos días tendrá el gusto de saludarlo el que  es siempre de U.D. afectísimo i S.S.

L.L."



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