jueves, 30 de junio de 2016

"VESTUARIO DE MARINERO"

Listado de prendas de vestir que recibía el marinero al momento de enrolarse:

2 camisas de lana
2 camisas blancas
2 pantalones de paño azul de 1a y 2a Clase
2 pantalones blancos
2 gorras de marinero con sus correspondientes cintas
1 sombrero de palma 
1 corbata de sarga (parecido a la gabardina, pero más grueso) negra de 1x1 mt.
1 par de zapatos de cuero negro
1 colchón
2 coyes (hamacas)con su juego de bolinas
1 frazada
1 navaja con empuñadura de hueso
1 escobilla para lavar
1 escobilla para ropa
1 escobilla para zapatos
1 plato, un jarro y una cuchara, todos de latón
1 cotona de lona
1 pantalón de lona
1 libreta para anotar lo entregado, las compras de ropa que eventualmente efectuare (por ejemplo con el remate de las ropas de los marineros fallecidos o desertores) y la renovación de prendas de su equipo.
El listado con los precios se colocaba en un lugar destacado del entrepuente.


El dibujo muestra a un grumete enrolado, en Valparaíso, que se encuentra en el entrepuente, espacio destinado a la habitabilidad de la gente de mar, donde descansa un marinero sentado en un coy mientras es observado por un soldado de Artillería de Marina.

Fuente: "La Dotación Inmortal"
Ilustración: Eduardo Rivera Silva



"DESFILE TRIUNFAL EN VALPARAÍSO"

Durante tres días, desde el 11 de Marzo de 1881, Valparaíso se vistió y engalanó de fiesta para recibir y dar honor y loores al ejército vencedor que volvía de Perú. Tres duros años traían a sus espaldas estos valerosos hombres que venían a poner fin a su sacrificio por la patria. Muchos volvieron, muchos no y otros allá quedaron, enterrados en míseras tumbas que el tiempo se ha encargado de borrar. Pero a los que les correspondió estar presentes aquél fin de semana de alegría le cupo el honor de ser honrado por un pueblo fervoroso y que inflaba el pecho al verlos pasar gallardos y varoniles.
En el Tomo V de Pascual Ahumada Moreno, se relata con detalles lo que se llevó a efecto durante los días en que el ejército estuvo apostado en Valparaíso.
La ciudad  había recibido, el día anterior al 11, la llegada de al menos 50 mil ciudadanos venidos de la capital; éstos, más la misma gente de Valparaíso, y el interior de la zona, y los miles de efectivos que descendieron de los barcos que los transportaron dieron al puerto una panorámica jamás antes vista. Las casas adornadas, las calles con los distintos arcos de triunfo  ofrecidos por las diferentes asociaciones que quisieron premiar a los héroes, más la alegría de toda la población era algo que desbordaba de emoción a cualquiera.
En el muelle, a la espera del convoy que los transportaba,  se encontraba mucha gente que venía a recibirlos. Las bandas de música tocaban marchas, mientras los cañones de los fuertes disparaban cañonazos; las chalupas, botes y distintas barcazas se afanaban por ser los privilegiados en transportar a suelo a los héroes. Debe haber sido un magnífico espectáculo.
A las 11:00 A.M. ya se encontraban desembarcados todos los cuerpos, en Plaza Wheelright, mientras los sectores que la rodeaban se encontraban llenos de gente que vivaba sin parar a nuestras tropas.
Baquedano desciende del transporte Itata y la población revienta de emoción. Según el relato: "..desembarcó por el muelle que está al lado de la Bolsa escoltado por un piquete de marineros armados i una banda de música. Un coche con oficiales heridos seguía tras el Jeneral, que marchaba junto con el Contra-Almirante de la escuadra entre los Ministros de Guerra i Relaciones Esteriores...".
LLama la atención que, caminaban entre la multitud y que , a pesar del gentío, no hubo desordenes y la gente entusiasta no paraba de saludar y vivar a su General.
Luego de ser recibido por el Presidente Pinto en la Intendencia y después de  algun tiempo, el General Baquedano se asomó a los balcones del Palacio, como aparece descrito, junto a S.E y los Ministros.
A la 1:00 P.M llega la cabeza de la columna a la plaza "Rafael Sotomayor"  y se da inicio a los distintos discursos, entregados por las diferentes autroridades que se encontraban en este gran día reunidas para solemnemente dar la bienvenida a los héroes. Estos fueron: el Intendente de la Provincia, señor Eastman, y el Ministro de Guerra Manuel García de la Huerta. Una vez terminados sus turnos se le dio el tiempo a nuestros soldados para que marcharan por las calles de Valparaíso.
Y entonces el pueblo pudo ver, orgullosos, a sus "obreros, industriales, comerciantes, labradores i hombres de trabajo" que, recibiendo el honor y la gloria tributada por el pueblo con vítores, llantos, abrazos y flores, marcharon con apostura viril y plenos de felicidad.

Revisaremos el órden en el cual iban desde principio de la columna hasta el fin:

"Al pasar frente a la Imprenta de El Mercurio  se obsequiaba una preciosa corona a cada cuerpo.
Abría la marcha la marinería armada de la "Chacabuco" al mando del Capitán Aguayo, a quien se entregó una corona de oro.
Marchaba en seguida la Artillería de Marina, al mando de su Comandante Vidaurre, a quien se entregó una corona de laurel.
El señor de Toro Herrera seguía, en en magnífico caballo, al mando del Chacabuco, al cual se vivó con entusiasmo i se obsequiaron coronas y versos.
El Atacama, mandado por el señor Dublé Almeida, a pié, fue objeto de una manifestación especial; se le aclamaba con entusiasmo delirante. Tras el Atacama iba el caballo de batalla del señor Dublé Almeida.
Seguíalo el Coquimbo, cuerpo no menos glorioso, mandado por el señor Pinto Agüero, quien fue también saludado con aclamaciones.
El Chillán, con su Comandante don José Antonio Guiñez, vestía traje de campaña i mereció una verdadera ovación. Muchos de sus soldados cargaban flores i coronas.
Los demás cuerpos seguían en este órden:
El Valdivia al mando de don Lucio Martínez.
El Melipilla, mandado por el señor Balmaceda.
El Colchagua por el señor don Manuel Soffia.
El Valparaíso por el señor  La-Rosa.
El Quillota por el señor Echeverría.
La policía de Valparaíso.
El  escuadrón Bueras."




La marcha continuó hacia la Plaza de la Victoria donde niños de distintas escuelas entonaron la Canción Nacional.
El desfile terminó a las 3:30 P.M y los soldados ya agotados a esas horas, pudieron retirarse a sus respectivos cuarteles.
Pero en la ciudad las celebraciones no terminaron. A las 4:30 comenzaron las funciones acrobáticas y ya se podía ver a los soldados de franco reunirse con gran emoción  con sus familias, esposa, hijos.
La ciudad se vistió de fiesta como nunca y sus calles, aún de noche parecían de día.
El sábado 12 se asistió a un Te Deum en el Templo del Espíritu Santo, ofrecido por el Presbítero Mariano Casanova y al que asistieron todas las autoridades y la tropa completa. Por la noche un banquete en honor del General .
Y así continuaron las actividades en Valparaíso hasta el 14 de Marzo.
El 17 del mismo mes, fue la entrada triunfal a la capital, Santiago de Chile.








martes, 28 de junio de 2016

"FRENESÍ DESMEDIDO DE LOS CHILENOS"

Es sabido que los soldados chilenos actuaron de una manera desmesurada en algunos de  los distintos episodios del conflicto del Pacífico. A este hecho se le da una explicación que ha llamado la atención incluso de los neutrales.
Esta explicación no es una justificación, puesto que en nuestros tiempos y con la tecnología avanzada que tenemos, podemos estudiar y deducir mucho más que lo que ellos podían en aquella época, pero siempre desde un punto de vista menos barbárico y más civilizado; aún así, debemos tener en cuenta que en siglos pasados  existían normas de honor en las guerras que los neutrales extranjeros conocían mejor que, al parecer, el ejército peruano.
He aquí una muestra tomada de "The Morning Post", diario británico, y encontrado en los archivos de Pascual Ahumada Moreno,Tomo V:

"Aunque el ejército chileno contiene, como las levas peruanas, algunos de los más feroces e irreducibles elementos del mundo i aunque han sido mui frecuentes los combates sin dar cuartel, entre las fuerzas contendientes, la disciplina férrea que jeneralmente ha mantenido Chile i a la cual es debida gran parte de su éxito, ha sido, estamos seguros, mui eficáz para impedir las atrocidades de una ciudad saqueada, que en un tiempo fue la costumbre de la mayor parte de las tropas civilizadas de Europa.
Según lo que hemos podido recojer de las reseñas más imparciales del conflicto publicadas por ambas partes, las escenas de carnicería i de sangre, que han dado un  interés terrible al progreso de esta guerra feróz, han estado casi confinadas a los combatientes o a las personas mui proximamente ligadas a estos, dificil de distinguirse por la soldadesca furiosa i triunfante para saciar en ellos su venganza.
En la toma de Arica, que horrorizó a los espectadores estranjeros, el rehusar dar cuartel parece que se limitó a solo los militares, con mui raras escepciones. I aunque la terrible bayoneta trabajaba de un modo que no dejaba al enemigo tiempo suficiente para rendirse prisionero fue espantosa en estremo, precedieron muchas circunstancias que lo exasperaron, empujando a las tropas chilenas al frenesí.
A los soldados jamás puede persuadirseles que el uso de las minas es legal, i el estenso sistemas de minas con que los peruanos defendían sus posiciones, levantó una tempestad que quizás la disciplina de las tropas alemanas no habría podido contener. Aun las tropas inglesas en el Afghanistan, se vieron compelidas a ponerse en guardia contra la toma de prisioneros cuando el primer acto del hipócrita Ghazi fue el enterrar un puñal oculto en el costado de su jeneroso captor. El terrible éxito de los torpedos disfrazados empleados por los peruanos, contribuyó también a atizar las llamas de un odio estraordinario en el pecho de los victoriosos chilenos."


En la imagen: "El Repase" es un óleo del pintor español Ramón Muñiz realizado en 1888. Actualmente se conserva en el Museo Histórico Militar del Perú en Lima


Una investigación de: relatoschilegdp.blogspot.cl

"PRIMER TRICOLOR EN LIMA"

"El primer edificio que ostentó la bandera de Chile fue el cuartel de Santa Catalina. Eran las 5:00 P.M., del 17 i la artilleríaacababa de tomar posesión de él. Los soldados aún no se habían desmontado, cuando el Capitán de Corbeta, ayudante de la Comandancia Jeneral de Artillería don Alejandro Walker, de órden del Coronel Velásquez, subió al castillo e hizó una pequeña bandera tricolor. Oficiales i soldados sacáronse el quepí en ese momento i la banda de artillería tocó la introducción del himno nacional.

El Corresponsal"

Pascual Ahumada Moreno
Tomo V




domingo, 26 de junio de 2016

"EL SEGUNDO ABORDAJE"

"El Teniente 2° Ignacio Serrano Montaner ha reunido a sus hombres en el castillo de proa de la corbeta, que aún se mantiene  a flote, y de cuyas portas aún se hace un feróz fuego con fusiles y cañones. Al segundo abordaje saltará Serrano y su partida de abordaje, mientras que la Esmeralda se inclinará sobre su proa - producto de la embestida y los cañones del Huáscar - para recibir el postrer choque que la envía al fondo del mar."

Ilustración de Eduardo Rivera Silva
Fuente: "La Dotación Inmortal 21 De Mayo De 1879
Museo Naval y Marítimo de Valparaíso
relatoschilegdp.blogspot.cl

sábado, 25 de junio de 2016

"EL CAMPAMENTO DE LURÍN"

Una vez desembarcados en las playas de Curayaco, el Ejército de Chile se dispuso a la preparación del campamento donde esperaría la órden de marchar a Lima.
Un corresponsal de el diario El Ferrocarril, nos da cuenta del órden en que se armó  éste, en el Valle de Lurín.
El informe es del 26 de diciembre de 1880:


"En la mañana del domingo 26 salimos a reconocer ol campamento ocupado por nuestras tropas i del cual trataremos  de dar una lijcra idea:
Siguiendo a N. 0., sale de Lurin un camino en dirección a Lima i que pasa por Villa i Chorrillos. A ámbos lados del camino, hasta el rio Lurin, se estienden grandes potreros, sembrados en su mayor parte de caña de azúcar i chácaras, i cerrados con tapias de adobe i cercas de árboles. Por la izquierda, estos potreros, no bien cultivados, terminan en la playa denominada de Conchan, desde el rio
Lurin al Norte, i por la derecha por cordones de cerros que forman en sus hondanadas pequeños valles, encontrándose entre dos de estos cordones el nuevo pueblo de Pachacamac, adonde se encuentra acampada la Brigada Barbosa, i a poca distancia del cual se encuentra el desfiladero del Mal Paso, donde tuvo lugar,el encuentro de que di cuenta en mi anterior carta. Pasando el rio Lurin por un magnífico puente colgante, todo de fierro i do una construcción escelente, se sube una suave pendiente i se llega a una altiplanicie de gran estension, ostentándose a la izquierda las ruinas del antiguo pueblo de Pachacamac, santuario del Dios de este nombre, venerado por los indíjenas ántes que los incas introdujesen el culto del Sol. Bajando la altiplanicie que termina en la costa por negros i grises farellones de pórfido i granito, se entra a una llanura, que por el lado del mar se estiende poco accidentada hasta el pueblo de Villa, desde cuyo punto la cierra por el Norte un cordon de lomajes que se avanzan al Oriente en dirección a San Juan. Una cadena de cerros la corta por el Este formando como un semi-círculo.

Hecha de una manera sumaria la descripción topográfica del terreno, pasemos ahora a fijar los puntos en que se encuentran acampados los diferentes cuerpos del ejército espedicionario sobre Lima:
en la llanura situada al Norte de la altiplanicie que encajona por el N. E. al rio Lurin, entre la playa i la sierra, se encuentra acampada la Brigada Amunátegui—Rejimiento 4° de línea, Chacabuco i Coquimbo—apoyando su derecha en las ruinas de Pachacamac, dando la espalda al mar i frente al enemigo.
La tropa está alojada en ramadas paralelas a la línea de batalla, i los oficiales en pequeñas rucas de ramas.  El mismo alojamiento tienen los demas cuerpos que se estienden en líneas sucesivas dando frente al rio Lurin, i en esta forma:
Artillería de Marina, 2° de línea.
Melipilla, a un lado del camino, i Talca i Atacama al otro.
A retaguardia de esta línea i  frente al Talca, el Colchagua, desplegado igualmente en batalla, i poco mas atrás, hácia el pueblo, el Rejimiento de Zapadores.
Sigue la linea formada por la 1a Brigada de la 2a, — Rejimientos Buin, Esmeralda i Chillan; después la 1a de la 3a. —Navales, Valparaíso i Aconcagua, i por último la 2a de la 3a. —
Santiago, Concepción, Búlnes, Valdivia i Caupolican, todos desplegados en batalla i en situación de ponerse en marchna a la primera señal. La artillería está distribuida en puntos convenientes a los flancos i a retaguardia de las divisiones, i una sección cerca del Cuartel Jeneral, en una pequeña eminencia.
La caballería, que en estos dias se ha ocupado de continuos reconocimientos, se halla también distribuida convenientemente.


Como ya he dicho, la Brigada Barbosa (2a de la 2a División) está acampada en Pachacamac i sus avanzadas llegan hasta las alturas dominantes del camino de Cieneguillas. Al frente de la primera línea—2a Brigada de la 1a División,compuesta del 4. °, Chacabuco i Coquimbo— i a una buena distancia, hai una avanzada que ocupa la cumbre del cordon de cerros que cierra por el Sur i S. E. el valle o llanura que se estiende hasta las alturas de Villa.
Las posiciones que ocupa nuestro ejército no pueden ser mas estratéjicas, evitando además toda comunicación de Lima con el Sur."

En las fotografías podemos ver al Regimiento  Chillán en el Campamento de Lurín en formación de batalla  y con armas listas para obedecer la órden de partida.
En la siguiente vemos una imagen de lo que es actualmente el Valle de Lurín, en parte, y nos podemos hacer una idea de los lugares donde pudieron haber estado nuestros soldados acampando hasta enero de 1881, cuando finalmente avanzaron hacia Lima, arrasando con los balnearios de Chorrillos y Miraflores hasta hacer su entrada triunfal a Lima.

Fuente: Pascual Ahumada Moreno

miércoles, 22 de junio de 2016

EN HONOR DEL TENIENTE CORONEL D. SALVADOR URRUTIA

Continuando con nuestro seguimiento a las huellas de nuestros soldados post-guerra, les dejamos un artículo aparecido en el año 1904 que muestra en su fotografía una cena en honor al Teniente Coronel Don Salvador Urrutia y a algunos veteranos de la guerra:


"Con motivo de la translación á Santiago de este distinguido militar, que desempeñó con todo acierto
y espíritu justiciero el delicado cargo de Fiscal en el enojoso asunto de los Arsenales, un grupo de amigos le ofrecieron, el miércoles último, un banquete en el Cafe de la Bolsa.
A las siete y media llegó el festejado con varios acompañantes y, momentos después tomba coloca ción en una espléndida mesa los Sres.: Teniente Coronel D.Salvador Urrutia Contraalmirante Francisco 2° Sánchez, Capitán de Navio D. Federico Chaigneau, Capitán de Fragata Don Recaredo Amengual, Capitán de Corbeta D. Enrique Larenas.y los Sres.: Alberto Lorca, Dr. Estanislao Fraga, Federico Khulman, Christian Wiegand, Esteban Araya, Contador Mayor D. Alberto Wilson Capitan de ejército don  Alberto Lara, Guillermo Deformes,  Bernabé Anguita, Antonio Covarrubias, Agustín Garaventa Drs. Cordovéz y Williams. D. Delfín Corvalán Navarro, Cronista de La Union, y D. Enrique Villalón y Ogass, Redactor de Sucesos.



Fue aquella una reunión íntima, llena de todos los encantos  de la mis sincera amistad y de la cual
el festejado y los asistentes tendrán, necesariamente, que guardar imperecedero recuerdo.
Las dotes de caballerosidad que adornan al Sr. Urrutia, sus altos méritos de militar y el tino que supo
demostrar en el vidrioso cargo de Fiscal de una enmarañada causa, hasta dejar inmaculado el honor de la marina, tenían ineludiblemente que traer esa franca y simpática manifestación.
A la hora de los postres ofrecióla en elegantes frases el Sr. Antonio Covarrubias; el festejado contestó, en seguida, agradeciendo las demostraciones cariñosas de que era objeto.
Alentado por la intimidad de la reunión y por los deseos de manifestar al Sr. Urrutia sus sentimientos, hicieron consecutivamente uso de la palabra casi todos los presentes. Se hizo una disección verdadera de la vida del Sr. Urrutia y en todos los aspectos, como caballero militar y juez, se sentó bien claro el mérito de que estaba rodeada.
A las once y media se dio por terminado el banquete, cuyo servicio fue irreprochable."

Revista Sucesos, Enero de 1904

lunes, 20 de junio de 2016

"EL SARJENTO MAYOR MANUEL RODRÍGUEZ: RECONOCIMIENTO AL VALLE"

RECONOCIMIENTO AL VALLE

"A las 3 A. M. de ayer, el sarjento mayor Manuel Rodriguez salió acompañado de 75 carabineros de Yungai mandados por cl capitán Severo Amengual, a reconocer el valle de Lima hasta donde fuera posible. Rodríguez llegó con su jente a poco mas de 20 cuadras de una línea enemiga, que imediatainente que vió a los esploradores. desplegó su caballería en órden disperso, i luego después hacia lujo de despliegues, formando en batalla su infantería i haciendo alarde con su artillería, que
descubrió. Esta línea, que por su estension la forman unos 10,000 hombres de las tres armas, se estiende desde el pueblo de Villa hasta San Juan, por unos lomajes no mui altos, pero en cambio mui estratéjicos i apropiados para la artillería, que podria causar en nuestras filas considerable número
de bajas, atacando el enemigo de frente, no pudiendo funcionar con buen éxito nuestra artillería por la topografía del terreno. Rodríguez, viendo que estaba cumplida su misión, regresó tranquilamente al campamento a dar cuenta de lo ocurrido al Jeneral Sotomayor, sin que el enemigo lo molestara en lo mas mínimo. El pueblo de Villa, que también reconoció el mayor Rodriguez, está defendido por fuerzas enemigas que han abocado cinco cañones sobre las lagunas de Villa, situadas al pié de la altiplanicie que sirve de asiento al pueblo en dirección S. 0., como para defender la aguada. Se cree
que Villa esté defendida por unos 2,000 hombres. Al  mismo tiempo que éste, la caballería efectuaba otros reconocimientos en diversas direcciones, con mas o ménos éxito, i mañana debe salir otro, a las órdenes del comandante Jorje Wood, que debe avanzar hasta donde pueda hácia Lima, por otro camino que el que siguió Rodriguez."

E l C o r r e s po n sa l .

Diciembre, 1880

Pascual Ahumada Moreno
Tomo  IV


"12 DE ENERO DE 1881: ÓRDEN DEL DÍA"

"Campamento de Lurín: 12 de enero de 1881.

Cada División nombrará respectivamente su jefe de día.
La Reserva la compondrán los Regimientos 3° de Línea, Zapadores, Valparaíso  y la Artillería destinada con este objeto.
Nombrase Comandante en Jefe de La Reserva al Teniente Coronel don Arístides Martínez.
En este centro quedarán dos compañías del Regimiento Curicó y 50 hombres de Artillería con sus respectivos oficiales.
Cien hombres de Cazadores a Caballo formarán la escolta del general en Jefe.
Nómbrase capellán de la I y 2 División al Reverendo Padre don Marco A. Herrera.
Las Divisiones se pondrán en marcha, según lo ordenado, a las 5 P:M de hoy.
El señor General en Jefe, con esta fecha, ha expedido los siguientes decretos:

El Capitán de Corbeta don Alejandro Walker M. prestará sus servicios como agregado  a la Comandancia General de Artillería.
ElSub-teniente agregado al Regimiento Aconcagua don E. Stuven Rojas, prestará sus servicios como agregado al estado mayor General.
El Teniente 2° de Marina don Luis Artigas prestará sus servicios como agregado al Regimiento N° 2 de  Artillería.
Nómbrase aspirantes a subtenientes a los sarjentos segundos  del mismo cuerpo don R. Torres, J. Jullian,  Manuel Manterola y Rafael Zúñiga.
Nómbrase provisoriamente Sarjento Mayor de Ejército al Capitán del 3° de Línea don Ricardo Serrano.
De órden del Jefe Borgoño"

Pascual Ahumada Moreno Tomo IV

En las imagenes el Sargento Mayor Ricardo Serrano Montaner, muerto heróicamente  en la Batalla de Chorrillos y el Sub-teniente Juan Jullian Chessi, herido grave en la misma batalla , llevado a Valparaíso en el transporte Itata y muerto días después de su llegada al puerto, el 30 de enero de 1881, día en que cumplía los 17 años.


sábado, 18 de junio de 2016

"CARABINEROS DE YUNGAY: PRISIONEROS DEL VAPOR RIMAC"

Bien como sabemos, el Vapor Rímac, que transportaba a Carabineros de Yungay, fue tomado prisionero por el monitor Huáscar y la corbeta Unión, frente a Antofagasta el 23 de julio de 1879. Una persecución sorpresiva hizo que nuestra nave se rindiera sin oponer mayor resistencia. Comandado por Manuel Bulnes Pinto, el Carabineros de Yungay nada pudo hacer ante este fatídico evento.

En el transporte se capturaron el escuadrón de caballería Carabineros de Yungay N°1 de 258 plazas, 215 caballos, 1 cañón de 300 libras, 300 rifles Comblain con 200 mil tiros, algunas carabinas Winchester, pertrechos, víveres, carbón, forraje, útiles para la ambulancia, dinero y la correspondencia oficial.



“Arica cuartel general de la resistencia del enemigo, después del rendimiento de Iquique, no tenía propiamente más defensa que la natural y caso inaccesible de su afamado Morro, y de unos cuantos cañones subidos mucho de ellos ¡Oh, mengua de chilenos vencedores!, por nuestros propios y hercúleos soldados del Carabineros de Yungay prisioneros en el Rímac”.

Benjamín Vicuña Mackenna

Veremos cómo, después de meses de prisión y, estando separados por haber sido llevados tropa y oficialidad a distintos destinos, se realizó o llevó a cabo el intercambio de prisioneros:

"El 23 de noviembre se realizó el primer canje de prisioneros de guerra. Tras el apresamiento del
monitor Huáscar en el Combate de Angamos el 8 de octubre y la captura de la cañonera Pilcomayo en noviembre, en Lima se firmó un protocolo entre el representante peruano don Rafael Valverde y el ministro residente de su Majestad británica en Perú don Spencer Saint John, quien contaba con amplias atribuciones otorgadas por el Gobierno de Chile, estos dos protocolos se firmaron el 23 de noviembre y el 8 de diciembre de 1879, el convenio contempló un canje siguiendo el principio de hombre por hombre y grado por grado, tal como lo sugería la usanza de la época.
Los diplomáticos chilenos Domingo Godoy y Belisario Vial fueron canjeados por el coronel boliviano Francisco Villegas (capturado en la Batalla de Dolores) y el teniente Manuel Delgado.
Los tripulantes del Huáscar por los de la Esmeralda. Tripulantes del Huáscar por la tripulación del Rímac y algunos miembros del Escuadrón Carabineros de Yungay. Tripulantes de la Pilcomayo por tripulantes del transporte Rímac y tropa del Escuadrón Carabineros de Yungay.
Quedaron en el Perú 19 soldados de Carabineros de Yungay, como consta en la Lista de Revista de
Comisario firmada en Caldera el 15 de enero de 1880, por lo que se infiere que estos soldados fueron canjeados con posterioridad. También se acordó en este protocolo enviar a los prisioneros peruanos al puerto del Callao y a los chilenos al puerto de Valparaíso. Para este fin se debería utilizar compañías de vapores de bandera neutral, dejando claramente establecido que el pago de los pasajes correría por cuenta de los respectivos gobiernos. Consecuente con lo anterior, se instruyeron a ambas comisiones de los países beligerantes que los oficiales y tropas chilenas internados en Tarma y Puno fueran llevados al puerto de Arica para ser embarcados a su patria."

Cuaderno de Historia Militar N° 10


En el dibujo podemos ver a los soldados chilenos en el patio de la prisión de Arica.


lunes, 13 de junio de 2016

"ARENGA DEL GENERAL BAQUEDANO EL DÍA 12 DE ENERO DE 1881"

“A los señores jefes, oficiales, clases y soldados del Ejército:

Vuestras largas fatigas tocan ya a su fin. En cerca de dos años de guerra cruda, más contra el desierto
que contra los hombres, habéis sabido resignaros a esperar tranquilos la hora de los combates, sometidos a la rigorosa disciplina de los campamentos y a todas sus privaciones. En los ejercicios diarios y en las penosas marchas a través de arenas quemadas por el sol, donde os torturaba la sed, os habéis endurecido para la lucha y aprendido a vencer. Por eso habéis podido recorrer con el arma al brazo casi todo el inmenso territorio de esta república, que ni siquiera procuraba embargar nuestro camino. Y cuando habéis encontrado ejércitos preparados para la resistencia detrás de fosos y de trincheras, albergados en alturas inaccesibles, protegidos por minas traidoras, habéis marchado al asalto, firmes, imperturbables y resueltos, con pasos de vencedores.
Ahora el Perú se encuentra reducido a su capital, donde está dando desde hace meses el triste
espectáculo de la agonía de un pueblo. Y como se ha negado a aceptar en hora oportuna su condición de vencido, venimos a buscarlo en sus últimos atrincheramientos para darle en la cabeza el golpe de gracia y matar allí, humillándolo para siempre, el germen de aquella orgullosa envidia que ha sido la única pasión de los eternos vencidos por el valor y la generosidad de Chile: Pues bien: que se haga lo que se ha querido: si no lo han aleccionado bastante sus derrotas sucesivas en el mar y en la tierra, donde quiera que sus soldados y marinos se han encontrado con los nuestros, que se resigne a su suerte y sufra el último y supremo castigo.
¡Vencedores de Pisagua, de San Francisco y de Tarapacá, de Ángeles, de Tacna y Arica: adelante!
El enemigo que os aguarda es el mismo que los hijos de Chile aprendieron a vencer en 1839 y que
vosotros, los herederos de sus grandes tradiciones, habéis vencido también en tantas gloriosas jornadas. ¡Adelante! ¡A cumplir la sagrada misión que nos ha impuesto la patria! Allí, detrás de esas trincheras, débil obstáculo para vuestros brazos armados de bayonetas, os esperan el triunfo y el descanso, y allá, en el suelo querido de Chile, os aguardan vuestros hogares, donde viviréis perpetuamente protegidos por vuestra gloria y por el amor y el respeto de vuestros conciudadanos.
Mañana, al aclarar el alba, caeréis sobre el enemigo, y al plantar sobre sus trincheras el hermoso
tricolor chileno, hallareis a vuestro lado a vuestro General en Jefe, que os acompañará a enviar a la patria ausente el saludo de triunfo, diciendo con vosotros:

¡viva Chile!



Manuel Baquedano”.




"DE BATALLÓN A REGIMIENTO"

Batallón y Regimiento "Santiago" 5° de Linea

"Santiago, Marzo 6 de 1879.
He acordado y Decreto:

1º Organízase un Batallón de Infantería de Línea que se denominará “Batallón Santiago” compuesto como los demás de su clase de 4 Compañías.
2º Este Batallón servirá para llenar las bajas que ocurran en los demás del Ejército.
3º Los voluntarios o enganchados remitidos de las Provincias serán destinados desde luego a dicho cuerpo.
4º La Inspección General del Ejército propondrá los Jefes y oficiales necesarios, ya sea del Estado Mayor de Plaza o de la Sección de Asamblea.
Tómese razón, comuníquese y dese cuenta al Congreso Nacional.
Pinto.
Cornelio Saavedra.

20 de Mayo de 1879 (Salida de Valparaíso hacia Antofagasta)
El Regimiento “Santiago” se embarca en Valparaíso en el convoy del Rímac y el Itata.
09.25 hrs: Zarpó el Rímac de Valparaíso en convoy con el Itata en este día, conduciendo entre ambos el Regimiento “Santiago” y los Batallones “Valparaíso”, “Naval” y “Chacabuco”, las Ambulancias (1º Ambulancia “Santiago” y 2º Ambulancia “Valparaíso”) y algunos oficiales pertenecientes a otros cuerpos.

Durante el trayecto no ocurrió nada de notable, sino la separación del convoy en esta noche, a causa de la fuerte lluvia que impedía ver las luces.Durante la Guerra del Pacífico participó en la
Campaña de Tarapacá (noviembre de 1879)
Campaña de Tacna y Arica (febrero - junio de 1880)
Campaña de Lima (noviembre de 1880 - enero de 1881)
Segunda campaña al Departamento de Junín (abril - agosto de 1882)
Campaña de Arequipa (octubre de 1883)

Por decreto de 26 de octubre de 1881 los batallones de infantería
recibieron un nombre que recordara los hechos gloriosos del Ejército de Chile y, junto con ello, al batallón "Santiago" le fue agregada la denominación de 5º de línea. (El citado batallón
"Santiago" había sido creado el 6 de marzo de 1879).
Como "Santiago" 5º de línea, participó en la Campaña de la Sierra."



En las fotografías:

N°1.- Regimiento Santiago 5° de Línea en Antofagasta.
N°2.- Durante la Batalla de Chorrillos el "Santiago" sube por esta ladera hacia el Morro Solar, recibiendo fusilería desde lo alto.

domingo, 12 de junio de 2016

"SÓLO MUERE A QUIEN OLVIDAMOS"

DON CARLOS LÓPEZ: ABANDERADO DEL BATALLÓN NAVAL

En su libro "El Álbum de la Gloria de Chile", el escritor e historiador  Benjamín Vicuña Mackenna nos relata las vidas de gran parte de la oficialidad y soldados chilenos que participaron en la Guerra del Pacífico. Es así como leemos las variadas biografías de vida de estos valerosos y arrojados patriotas  y su  respectivo paso por el ejército. Muchos de ellos eran muy jóvenes, debido a que la edad de la mayoría de ellos era entre los 18 y 35 años. 
En esta ocación compartiremos con ustedes la vida del jóven abanderado del navales, don Carlos López:


"En cuanto a este denodado oficial, que pidió con gaje de batalla la bandera de su cuerpo i que sus camaradas, por su tipo árabe, llamaban el "zúlu", sólo  sabemos que fue digno de morir asido a la asta sagrada del pabellón chileno, que alli, com el del Coquimbo en Tacna, perdió integra toda su escolta.
Era el abanderado López natural de Valparaiso, i abandonando voluntarianiente en Tacna la subtenencia del batallón Naval que le habia cabido en suerte, hizose porta-estandarte para morir amortajado en sus gloriosos pliegues.  Una brevisima relación inédita de su corta vida, tributo de fiel amistad, encierra aquella en estas solas i sentidas palabras: "El abanderado López era hijo de don Carlos López Aguirre i de la sefiora Leonor Echánez i Freire.
Fue apenas un soldado de diezinueve años, pues habia nacido el 24 de novienibre del 61, que cayera como héroe en su primer bautismo de fuego i de sangre. Nombrado subteniente abanderado del Batallón Naval a fines de julio del 80, su vida militar no comprende mucho espacio de tiempo pero basta a su gloria narrar la heroicidad de su muerte i de su sacrificio. La campaña  de Lima, iniciada después de Tacna i de Arica, hizo estallar el entusiasmo del adolescente, i dejando sus labores de oficina en el Banco Mobiliario, separóse de los suyos i de sus amigos para ir a realizar su patriótica cuanto noble aspiración de desplegar el pabellón victorioso sobre los muros de la ciudad limeña. Mas el adverso destino negóse al cumplimiento de esta aspiración, i el subteniente López debia sucumbir entre los primeros en Miraflores, abrazado a su estandarte, el que costara no poco arrancarlo de sus manos."


sábado, 11 de junio de 2016

"EL CAPELLÁN FRAY JOSÉ MARÍA MADARIAGA"


Tuvo una vida dedicada a la orden Franciscana y en el año 1879  fue nombrado capellán del Regimiento Coquimbo en la Guerra del pacífico. Sus acciones lo llevaron a ser considerado héroe, por lo cual sus restos mortales se encuentran sepultados en el Regimiento 21 de Arica de la ciudad de La Serena.
En su libro "Asalto y Toma de Pisagua", Nicanor Molinare nos relata el episodio emocionante de la toma del ex bastión peruano, en el que resalta una figura joven y fuerte en la fe, apoyando en todo momento a los soldados; es el fraile franciscano José María Madariaga.


"...y para no olvidar a nadie en esta reseña de Pisagua y de su Ejército, allá va también un recuerdo para nuestros capellanes de tierra y mar: Para Camilo Ortúzar, el capellán Hurtado y Ruperto Marchant Pereira, para fray Juan C. Pacheco, del Bulnes, y para el padre Madariaga qué fraile más bravo nadie podría imaginar, a no ser recordamos aquí tambien a Javier Valdés Carrera, que fama de tal dejó asimismo. Florencio Fonteeilla, que ocupó la Sede Episcopal de La Serena años después, ejercía de capellán Mayor y por su empleo estaba cerca del General en Jefe . El capellán Camilo Ortúzar, venerable sacerdote, vive también a bordo, donde deja gratos recuerdos; es amigo de todos, especialmente de los aspirantes. Otra figura curiosa, atrayente, que descolló con tonalidades propias en esta acción, fue la de fray José María Madariaga, padre franciscano que ejercía su santo ministerio en el Ejército, en calidad de capellán, y que en Antofagasta había llamado sobre sí la atención por su clarísima inteligencia y caridad sin limites. En los campos de instrucción y de los hospitales militares, fray José María se babia dado a conocer como sacerdote ilustrado, y sobre todo, había demostrado una caridad evangélica, una constancia digna de elogios, para amar a nuestros soldados, consolarlos y confortarlos. De palabra fácil, de purísimas costumbres, llano en su trato, vivía con nuestros hombres de guerra y hacía con ellos vida de campamento. Al iniciarse la Campaña de Tarapacá, el padre Madariaga era un sacerdote muy conocido y de gran ascendiente en todos; sin vacilaciones se embarcó y partió a Pisagua.
Durante la travesía, nuestro capellán pasó su tiempo, como la generalidad, deseando vivamente llegar al térnino de la jornada, para pisar tierra peruana, batirse y vencer a los enemigos de su patria o morir. Al fin llegó el ansiado 2 de noviembre; a la hora convenida se inició el desembarco, y desde su comienzo todo el mundo pudo ver al padre Madariaga, en medio del fuego, de pie en la proa de una de las  lanchas, con un Cristo en la mano derecha, desafiando el peligro, alentando con arengas fervientes para que altivamente cumpliesen su deber. ¡Que hermoso era ver a aquel joven franciscano, desafiar impávido la muerte en medio de aquel diluvio de proyectiles absolver a los moribundos, y sobre todo, con frases de fuego, llenas de ardoroso patriotismo, enardecer a nuestros infantes y lanzarlos contentos a morir por Chile, por su religión y por su fe."

En otro relato acerca del mismo episodio encontramos las siguientes líneas dedicadas a Fray Madariaga:

 "Una bellísima figura se destaca en la proa de una lancha: de pie con el crucifijo en la izquierda, bendice y  absuelve con la diestra a los que caen heridos de muerte; perora a la vez a la tropa, exhorta a los remeros y llama a sus conciudadanos al cumplimiento del deber. Su voz potente domina el reventar de las granadas y  descargas de fusilería. Es el R.P. de la Orden de los Mendicantes, fray José Maria Madariaga , Illapelino que ejercita su ministerio.
"Con el hábito perforado en varias partes, salta a tierra sin cuidado de las balas; corre donde cae un combatiente, lo auxilia. lo exhorta y lo traslada a lugar seguro, abrigado del peligro".


jueves, 9 de junio de 2016

"SANGRE EN LA TRICOLOR:UNO DE SUS HIJOS CAE EN CHORRILLOS"

"El Atacama tiene delante de sí una larga trinchera  enemiga de más de dos cuadras i en forma de una línea serpenteada, que parece un arco de flecha indíjena de Norteamérica. Para llegar hasta ella  hai que subir una ceja de médano donde los soldados se entierran hasta más arriba del tobillo. Algunos de ellos, para buscar más firmeza en el andar, se habían quitado las botas, sin cuidarse de que una bala enemiga les quitara también la vida.
La caminata de la noche, la falta de sueño, o pesado del médano que estaban trepando, todo se conjuraba en favor de los peruanos i contra la naturaleza inquebrantable de nuestros invencibles rotos. Pero ellos seguían i seguían, animados por su admirable fuerza de voluntad i el estímulo de sus jefes.
Lentamente, pero con una imperturbabilidad digna de elojio, i en medio de un infierno de balas arrojadas por ricas armas de precisión desde la enorme trinchera, los atacameños i talquinos ganaron al fin la cresta del pesadísimo i empinado arenal, quedando como a una cuadra del baluarte enemigo. Desde allí mismo, i aunque el terreno era aún ascendente, se lanzaron al paso de trote sobre el estenso reducto...
La carnicería fue horrorosa...pero diez minutos más tarde una llama roja como la que brotó del fuerte ocupado por el 4° i el Chacabuco, anunció que los peruanos eran desalojados por los nuestros.-Un ¡Viva Chile! atronó el espacio, i el glorioso tricolor nacional se destacaba gallardo i orgulloso en el centro de los parapetos.
Inmediatamente  se rompió desde un gran fuerte que se divisaba al frente i en punto más elevado, un abundantísimo fuego de fusilería dirijido directamente a los atacameños i talquinos, que se habían echado cuan largos eran, a descansar de su fatiga.
Aquellos valientes estaban materialmente rendidos.
Se dieron un descanso bajo un fuego que parecía sostenido por miles de tiradores, haciendose  haciendose sordos a las instigaciones de su jefe para continuar la dificil tarea que habían tomado sobre sí. Era una imprudencia, una enorme imprudencia echarse al reposo en situación tan sumamente grave, dando al enemigo ocación de aprovechar  a mansalva e impunemente  la excelencia de sus armas. Pero bien sabían nuestros rotos que, en poniéndose ellos a pié, ninguna  ventaja sería comparable  con la de la pujanza i el valor del soldado de Chile.
El jefe del Atacama, comandante Dublé, les dio el grito de ¡Arriba!, enseñandoles la bandera de la patria, i los que tan rendidos acababan de mostrarse, poniéndose rapidamente en pié, se lazaron con su ardor jamás desmentido en demanda de las alturas.
Los atacameños i los talquinos formaro desde ese momento una sola lejión, confundiéndose por decirlo así, en un solo cuerpo.
En esos  mismos momentos, doscientos cincuenta hombres del batallón de Artillería de Marina al mando del sarjento mayor Carvallo, los acompañaban por el costado derecho, quedando otros doscientos al mando del comandante Vidaurre cubriéndoles la retaguardia en actitud de protección.
Jefes oficiales i soldados trepaban impávidamente aconsumar su obra de triunfo, cuando el hermoso estandarte tricolor (obsequiado por el intendente de Copiapó al  2° batallón del Atacama) fue rociado con la sangre jenerosa de uno de los soldados que lo escoltaban.-Una granada enemiga dio en el pecho al valeroso atacameño, destrozándolo completamente, para bañar con su sangre roja el blanco puro de la noble insignia.
Veinte minutos más tarde, en el gran fuerte de la altura ostentaba triunfante sobre sus cañones el tricolor de Chile. Todo el  reducto era ocupado por los del Atacama, del Talca i de la Artillería de Marina; los enemigos habían huído, dejando amontonados  los cadáveres al pié de sus trincheras, sobre un pavimento espeso de cápsulas disparadas i municiones  intactas.
Una bala de rifle, durante la ascensión a la cima, había rosado lijeramente la oreja izquierda del jefe del Atacama, causandole apenas un pequeño razguño.
Eran las seis de la mañana."

Boletín de la Guerra del Pacífico 1879-1881

El nombre del soldado que portaba el estandarte del Atacama N° 2  er Adolfo Morales.





Fotografía del Estandarte del batallón Atacama N° 2 perteneciente al blog museodeatacama.blogspot.cl

miércoles, 8 de junio de 2016

"LA CANTINERA FILOMENA VALENZUELA GOYENECHEA"

Un homenaje a nuestra querida cantinera Filomena Valenzuela, que tanto ayudó y apoyó a nuestro ejército durante el conflicto con el Perú y Bolivia. Nacida en Copiapó en el año 1848, ingresó al ejército en 1879 al formarse el Batallón Atacama y como acompañante de su esposo, su hermano y su cuñado, Jorge Cotton Williams.
Se destacó en el Asalto y Toma de Pisagua desembarcando junto a las tropas y animándo a los soldados, curando a los heridos y consolando a los moribundos. Participó en la batalla de San Francisco, la expedición a Moquegua y en la Batalla de los Angeles.
En la Batalla de Tacna nuestra cantinera vio morir a su hermano Juan 2° Valenzuela y más tarde participó en las Batallas de Chorrillos y Miraflores.
Doña Filomena Valenzuela falleció el 28 de octubre de 1924 debido a un aneurisma cerebral. Fue sepultada al día siguiente a las 17:00 horas en el Mausoleo Sociedad Veteranos de 1879, nicho 33 en el Cementerio Nº 1 de Iquique.
Doña Filomena conservaba en una urna despojos de los soldados chilenos muertos en la Batalla de Tarapacá y Tacna y antes de morir pidió que esos restos sagrados fueran diseminados alrededor de su cuerpo en el ataúd en que se le sepultara.
El 12 de marzo de 1942 se exhumó el cadáver de doña Filomena Valenzuela y la urna se trasladó desde el Cementerio Nº 1 al cuartel del Regimientode Infantería Nº 5 “Carampangue” en donde se erigió una capilla ardiente en la que fue velada.  En la exhumación los restos fueron sacados del ataúd original y depositados en una urna de cobre, de regular tamaño, que fue enviada desde Antofagasta con este exclusivo objeto. La urna tenía la forma de un cofre con cuatro pequeñas patitas y dos aldabones en los costados; sobre la tapa tiene una plancha también de cobre, con una leyenda que dice: “Sub Teniente Cantinera Filomena Valenzuela Goyenechea” y bajo esa plancha lleva una pequeña cruz sobrepuesta, hecha también de cobre. Esta urna al igual que la de los demás soldados del Atacama fueron confeccionadas en Chuquicamata y obsequiadas por la Chile Exploration.
Al día siguiente se le embarcó en el Longitudinal con destino a Antofagasta, desde donde sus restos fueron conducidos a Copiapó junto a los demás oficiales y soldados del “Atacama”, que estaban sepultados en los cementerios de Antofagasta y Calama, y que fueron definitivamente enterrados en un mausoleo especial que se construyó en Copiapó.

Tomado de la Revista de Historia Militar N°13
Artículo de Claudia Arancibia Floody


"La Madrecita" le llamaban los soldados del Atacama...honor y gloria a la cantinera de Chile.







Fotografía perteneciente al Departamento de Historia Militar
En la imagen se puede ver la urna que contiene los restos de la cantinera Filomena Valenzuela
en el velorio en Iquique, previo a su traslado a Copiapó








martes, 7 de junio de 2016

"LLEGADA A LA CIMA DEL MORRO DE ARICA SEGÚN TESTIMONIO DEL TENIENTE ALDUNATE BASCUÑÁN

Al conmemorarse un nuevo aniversario del asalto al Morro de Arica, transcribimos en este espacio el testimonio del Teniente Aldunate Bascuñán de lo que vio y vivió en su llegada a la cima del Morro:

"El teniente Aldunate Bascuñán, sostiene que él va a la vanguardia; démosle gusto en ello y oigamos su sencilla narración:
"Pertenecía a la 1ª del 1º; mi capitán La Barrera era todo un valiente; Ricardo Gormaz, veterano del 4º, ejercía de teniente; como subteniente de mi compañía, y en orden de antigüedad, servíamos el Maucho Meza, yo y Julio Paciente de La Sotta.  Esa mañana teníamos 93 hombres, de capitán a tambor; la jornada había sido muy dura, muy cruda; nosotros perdimos ahí diez o doce hombres muertos, y los heridos de la 1ª alcanzaron a 22.  De la Sotta y Meza quedaron como harneros.  Sólo mi capitán, Ricardo Gormaz, y yo, estábamos ilesos.
Nuestras clases habían peleado bien; el 1º Jara y los sargentos Domingo Sepúlveda, Juan Francisco García, todos se habían conducido admirablemente.
Mi comandante San Martín cayó cerca del Morro, al salir del último bajo; la tropa lo supo, y los polvorazos, minas o la muerte de mi comandante, se decía que había perecido, enfurecieron a todo el mundo.
En estas circunstancias, después de 45 o 50 minutos de pelea, llegamos al centro de la Plaza del Morro; me acompañaban cuatro o cinco soldados y un sargento; a mi retaguardia corría todo el regimiento.
No en el mismo centro, un poco cerca de las piezas que daban al mar estaba Bolognesi, don Juan Guillermo Moore, vestido de paisano; Espinosa, chiquito, y otros jefes peruanos más.
La tropa, obediente a mi voz, se detuvo y rodeó a los comandantes enemigos.
Bolognesi se dirigió a mí y me dijo: "Estoy rendido; no me mate, que estoy herido; soy un pobre viejo cargado de hijos!"
En el acto contesté: "Los oficiales chilenos no matan a los heridos ni a los prisioneros".
Bolognesi, en señal de rendición, gritó a los suyos: ¡Alto el fuego! ¡Alto el fuego!
Sobre la marcha, recibí de manos del coronel don Francisco Bolognesi, su espada, y del capitán Espinosa, la suya.
Esas armas las poseen hoy, don Juan Miguel Dávila Baeza, la de Bolognesi y la familia de mi capitán don José Losedano Fuenzalida, la de Espinosa.
Don Juan Guillermo Moore, Bolognesi y Espinosa, fueron inmediatamente puestos bajo custodia, para librarlos de la furia de los soldados que no querían dar cuartel.
Yo continué mi camino, acompañado por mi sargento Briones y tropa de mi compañía, y en demanda de otra situación.
Por desgracia, habiendo cesado el fuego y dándose por todos la orden de no continuarlo, y estando rendido aquel poderoso reducto, un infeliz soldado, dicen algunos, jamás se sabrá quien fue, creo yo, hizo reventar uno de los grandes cajones de la batería del mar!
Esa felonía volvió loco a todo el mundo, y a nadie se perdonó entonces la vida.
Más tarde pude ver juntos los cadáveres de Bolognesi, Moore y otros que no recuerdo.  Bolognesi tenía roto, destapado el cráneo de un culatazo.
La tropa, furiosa, los mató estando rendidos".

Asalto y Toma de Arica

Nicanor Molinare


Cuadro de Iván Vial
Toma del Morro de Arica


lunes, 6 de junio de 2016

"LA PLAZA DE LA VICTORIA" ARTURO BENAVIDES SANTOS: HÉROE Y SERVIDOR PÚBLICO DEL AYER

Leemos los relatos del jóven soldado de la patria, Arturo Benavides Santos, en que nos cuenta sus andanzas y diversas experiencias por los campos de batalla en las distintas campañas en que le cupo participar durante la guerra de Chile contra Bolivia y el Perú, pero muy poco o casi nada sabemos de su vida post-guerra, en la cual él, ya convertido en hombre, se vuelve un servidor público.
Y es que así como durante la guerra ejerció el mando y también la alcaldía de un poblado de la sierra, a su vuelta a Chile se convirtió en  alcalde de la ciudad de Valparaíso.
La revista Sucesos del año 1903, nos obsequia  un retrato del niño-hombre  y un homenaje al fundador de la remodelación de la
"Plaza de la Victoria", llevada a efecto durante su administración e inaugurada luego de finalizado su mandato:

"Terminados ya del todo los trabajos de ornamentación, la Plaza de la Victoria será solennemente inaugurada en estos días de fiestas patrias.
Al ex-alcalde, Arturo Benavides Santos, iniciador de los trabajos, le cabe la honra de haber dotado a Valparaíso con uno de los más hermosos paseos; a fuerza de constancia y de sacrificios, venciendo millares de dificultades, recurriendo más que al erario municipal, al óbolo del vecindario, empeñándose en una obra artística a la par que higiénica,  el señor Benavides ha llegado al fin de la jornada, con la gloria del éxito.
La Plaza de la Victoria es obra suya y su nombre estará íntimamente ligado a ella.
Para dar mayor realce a la fiesta inaugural se ha acordado la plantación de una encina que perpetúe el recuerdo y a su alrededor  se verificará una escena infantil, tierna a la vez que sencilla.
Consistirá ella en un coro entonado por numerosos niños, mientras otros sostienen una cinta de color ligada al tierno arbolito. Tras de esto el señor Benavides pronunciará un discurso haciendo entrega al alcalde en ejercicio de la misión que el pueblo le confiara."




Revista Sucesos, 18 de Septiembre de 1903

En la imágen se ve la Plaza Victoria casi como se haya en la actualidad.

Una investigación de relatoschile.blogspot.cl

El collage fotográfico muestra las etapas de niño a hombre del Teniente Arturo Benavides Santos.
A los 16 años, la típica portada de su libro "Seis Años de Vacaciones" con 20 años, la ya publicada fotografía previa a la inauguración de la Plaza de la Victoria, en la cual contaba con 39 años  y finalmente la de su edad de maduréz a los 66 años de edad.

"EL PUENTE DE CIMBRA Y "LAUTARO", EL PERRO DEL BATALLÓN

El jóven Arturo Benavides Santos, en su libro "Seis Años de Vacaciones" nos relata lo vivido durante su servicio en el Batallón Lautaro, durante la Guerra del Pacífico. Habiendole correspondido estar presente en batallas y combates, el jóven  Lautarino nos relata además su paso por la sierra peruana. Allí nuevamente tendrá que combatir, pero esta vez será contra un enemigo muy superior, que sumado a la montonera feróz y al rebelde ejército de Andrés A. Cáceres, no dará tregua a nuestros bravos: me refiero a la brutal geografía y clima.
En este relato que comparto con ustedes a continuación, veremos lo sacrificado de la etapa que les correspondió vivir, pero la viveza y chispeza del roto que no se rinde, sino que se la juega por entero. Además de un pequeño homenaje  a un gran y fiel amigo del Batallón:  "Lautaro", perro que acompañó en innumerables situaciones a nuestros protagonistas.
Habiendo sido llevado a Lima a reponerse de su cuasi congelamiento en las alturas de la sierra, nuestro héroe, tras una larga convalecencia en el hospital 2 de Mayo, vuelve a incorporarse a su batallón:

"Cuando me incorporé al batallón en Huancayo, se hablaba de la necesidad de efectuar una expedición a batir a los montoneros que se divisaban al otro lado del río, invadeable por lo caudaloso y encajonado.
En cierta parte del río este se juntaba hasta quedar como de treinta a cuarenta metros, en cuyo punto había antes un puente de cimbra, que los montoneros cortaron.
En ese preciso sitio se proyectó construír otro puente y se comisionó para ello al Lautaro. Para efectuarlo,  se designó una compañía, la que comenzó por armar una ramada cerca del sitio elegido, y organizar un campamento en forma. También se trasladó a ese punto un pequeño cañón de artillería con la tropa  necesaria para servirlo, e instalada la compañía constructora del puente, se iniciaron las faenas.
Un soldado muy nadador, que se ofreció para la dificil misión, se desnudó y lanzó al río, llevando atado a la cintura un cordel y como compañero a "Lautaro". Al poner pie en tierra, en la ribera opuesta, recogió el cordel, al cual se ató un grueso cable que el desnudo y solitario soldado amarró a un árbol cuando llegó a sus manos; y del lado opuesto tiraron con fuerza para dejarlo bien tirante. "Lautaro" retorna entonces trayendo el cordel atado a su cuerpo, conservando el soldado desnudo una de sus extremidades.
Sobre el cable se puso un lazo de cordeles para que funcionara a modo de andarivel y a él se amarraron los largos cordeles, a fin de que uno estuviera en manos del soldado desnudo y el otro en el de uno de la compañía.
Se ensayó si el lazo se deslizaba sin dificultad sobre el cable tirante, que por sobre el río unía ambas riveras, y cuando se comprobó que facilmente se deslizaba en una y otra dirección, se sentó sobre él, como en un columpio, un soldado que, además de su arma y equipo, llevaba un atado con la ropa del soldado desnudo. Para efectuar el escurrimiento, éste tiraba el cordel atado al lazo-andarivel y el soldado que en él iba sentado, ayudaba con sucesivos movimientos de suspensión, a fin de que se escurriera sobre el cable con relativa facilidad.
Sin dificultades de importancia llegó a la ribera opuesta.
Se devuelve el lazo y a él sube otro soldado, llevando, además de su arma, la del primero que pasó nadando, y maniobrando en igual forma que el anterior llega a la otra orilla. ¡Había ya tres soldados chilenos vestidos y armados en la ribera del río donde hasta entonces pululaban los montoneros peruanos! Y "Lautaro" que patrullaba en las inmediaciones.
Estos se dieron cuenta de las maniobras que se efectuaban, pero no formalizaron ataque, pues cuando lo intentaron, se les hizo una descarga por la compañía, río por medio, y se les disparó un cañonazo.
A presenciar las emocionantes y peligrosas operaciones concurrimos casi todos los oficiales.
Ese día durmieron 25 Lautarinos, con las clases correspondientes al mando de un oficial, en la ribera del río que hasta entonces había sido ocupada exclusivamente por peruanos.
Al día siguiente  se continuó la tarea de pasar más soldados y diferentes materiales, alimentos y todo lo necesario para  una compañía destacada independiente; y como a los quince días el puente de cimbra "Lautaro", así se le denominó, prestaba servicios. Durante esos días "Lautaro" sirvió de correo. En un tubo de lata que se le ataba al pescuezo se ponía la correspondencia."





sábado, 4 de junio de 2016

"FUNERALES DEL GENERAL D. FERNANDO LOPETEGUI"

Saliendonos un poco de la tónica que nos acostumbra, que es la de publicar los diversos testimonios de nuestros queridos bravos que lucharon en la guerra del 79', queremos además hacerles partícipe de aquellos sucesos que acontecieron posteriores a  las campañas  del norte, inclusive después de la fatídica revolución del 91'.
Siguiendo la huella de nuestros soldados hemos encontrado distintos episodios que marcaron la historia de aquellos que lucharon por la patria en su juventud y que se encuentran registrados en las revistas de antaño:  Zig Zag, La Lira Chilena y  Sucesos entre otras.
Hoy  transcribiremos el funeral del General de División Fernando Lopetegui, quien estuvo presente en la guerra contra Perú y Bolivia.
Lo que leerán se encuentra en la Revista Sucesos del mes de Julio del año 1903:


NECROLOGÍA

FUNERALES DEL GENERAL D. FERNANDO LOPETEGUI

A las once y media de la noche del jueves 9 del corriente falleció en Santiago el General de División D. Fernando Lopetegui, víctima de una rápida enfermedad.
El sr. Lopetegui hacía varios días que se sentía aquejado por una extraña dolencia y aunque se entregó de lleno a las prescripciones médicas del caso, la naturaleza del mal pudo más que los auxilios de la ciencia.






 GENERAL DE DIVISIÓN D. FERNANDO LOPETEGUI

Con el desaparecimiento del General Lopetegui pierde el ejército a un distinguido jefe que dio pruebas de acendrado amor a la patria, formando parte de las legiones que combatieron durante la Guerra del Pacífico.
Entonces el General Lopetegui no era sino un simple soldado, uno de los sargentos del 7° de Línea. Anónimo, desconocido, principió su carrera con toda brillantéz, segando laureles para la patria:                                          

FUNERALES DEL GENERAL LOPETEGUI

LOS CADETES DE LA ESCUELA MILITAR A LA VANGUARDIA DE LA COMITIVA

VISTA TOMADA AL PONERSE EN MARCHA EL CORTEJO DESDE LA CALLE DE SAN  ANTONIO

sus méritos, el valor por él desplegado lo dieron a conocer y la ocación de conquistarse, a fuerza de verdaderos sacrificios, honrosos y merecidos ascensos.
No es esta la oportunidad de hacer recuerdos de hechos posteriores; con la muerte todo se olvida
y con tanta más razón cuando que se trata de un soldado de la patria, que con el ardor de sus años juveniles se entregó a servirla como buen patriota y mejor ciudadano.
¡Descanse en paz el general y, ante sus despojos, olvidemos apreciaciones contradictorias!


         
LA SOCIEDAD DE VETERANOS DEL 79' LLEVANDO SUS CORONAS FÚNEBRES INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA CARROZA MORTUORIA



EL ACOMPAÑAMIENTO DE LA URNA FUNERARIA AL LLEGAR AL PANTEÓN


Una investigación de relatoschilegdp.blogspot.cl





viernes, 3 de junio de 2016

"A LUIS"


"Ayer mecía tu inocente cuna
y te arrullaba plácida y felíz;
hoy te mece una nave, y la fortuna
de mi te arranca, mi idolatrado Luis.

Paréceme que ayer, Luisito mío,
juntas tus manos te enseñaba a orar;
hoy ya sobre la popa de un navío,
niño,  dominas el airado mar.

Ayer tus juegos, tu gentil viveza,
la dicha hicieron del paterno hogar;
hoy de los quince el garbo y gentileza
te dan del hombre la arrogante faz.

El uniforme del marino austero
te ha despojado de tu blusa dril,
y la esoada, la insignia del guerrero,
realza  tu persona aún infantil.

¿Eres ya hombre? en tu tostada frente
como alboreando el patriotismo está!
Ya brilla en tu pupila el fuego ardiente
del jefe osado, del marino audáz!...

Antes calmaba mi profunda pena,
niño amoroso, cándido y locuáz;
hoy otro amor encadena...
la fragata es tu madre y es tu hogar.

¡Qué es ¡ay! la gloria, si me cuesta llanto,
si yo quisiera retenerte aquí,
si eres mi vida, mi pasión, mi encanto
después que a mi Héctor infelíz perdí.

Sigue, ingratuelo, la brillante estrella
que al bravo guía al campo del honor;
más, mira la honra de la patria en ella...
que yo a mis solas oraré por dos!"


Rosario Orrego de Uribe
Valparaíso, Junio de  1862



miércoles, 1 de junio de 2016

"UNA VIDA AMORTAJADA EN SU BANDERA"




En el año 1980, en la Isla de San Lorenzo, Perú, se encontraron los restos de un soldado chileno envuelto en una bandera. Según investigaciones, éste pudo haber muerto en el año 1880, cuando Chile llegó hasta el Callao y recibe un ataque de la flota ´peruana apostada en ese puerto. Es en esta isla que los chilenos enterraron a sus muertos.
La bandera que sirvió de mortaja para este soldado desconocido se encuentra actualmente en el Museo Naval del Perú, en el Callao, y si la miramos detenidamente, aún se pueden ver las huellas de ese soldado que luchó por Chile en tierras lejanas. 
Vaya para este soldado de la patria, nuestro más humilde homenaje de respeto y admiración, y para el Museo Naval del Perú, un agradecimiento por cuidar con tanta dedicación y delicadeza, y proteger el sagrado sudario de quien alguna vez fue considerado enemigo del Perú.

.
"Pasan losviejos estandartes,
que en las batallas combatieron,
y que empapados en sangre 
a los soldados guiaron
y a los muertos cubrieron 
como mortajas nobles"


"Estos hombres, cuando salían de sus cuarteles o de sus comisarías, siempre dirigían una postrera mirada a la bandera que presidía sus vidas, única representante de nuestras glorias y sacrificios y futura mortaja para nuestros mártires."
Antonio Tejero




La fotografía la tomé en el Museo Naval del Perú, el Callao, en el mes de Mayo del año 2016