viernes, 20 de mayo de 2016

"LAS GLORIAS DEL 21 DE MAYO DE 1879"

No es fácil expresar en palabras lo que significa la gesta que conmovió el corazón patrio.
No es fácil por muchas razones; una de ellas es la ignorancia en la que se encuentra sumido nuestro pueblo, llevado a este estado gracias a la inoportuna ideología de aquellos que sólo velan por sus intereses y no por los de la patria; otra de ellas es la indolencia en cuanto a historia se trata, y que viene de la mano de la ignorancia. Mas no cejaremos, quienes tenemos y sentimos el deber de recordar y no olvidar nunca, nuestras raíces y nuestro patrimonio.
Es así que hoy 20 de mayo de 2016, yo intentaré con mis, tal vez,  pobres palabras, de conmover aunque sea una fibra del corazón patrio, por muy poco que de este quede.

En primer lugar les explico lo siguiente:

El 21 de Mayo de 1879 fue  el Combate Naval de Iquique y el Combate Naval de Punta Gruesa, dos combates, mientras que la historiografía sólo recuerda uno de ellos.
El primero fue en la rada del puerto de  Iquique y enfrentó a la Corbeta Esmeralda con fuerzas en el mar, desde el Monitor Huáscar y por tierra desde Iquique,   y el otro fue diez millas al sur, en Punta Gruesa, luego de haber sorteado toda clase de dificultades.

El 21 de Mayo de 1879, fue un triunfo para el país...¿por qué un triunfo? preguntarán muchos, ¿si la Esmeralda fue hundida y el Huáscar fue el vencedor...? Yo les diré qué fue un triunfo: porque fue un combate desigual en el que el monitor Huáscar venció a la Esmeralda a espolonazos luego de horas de combate y ver que ésta no arriaba su bandera y no se rendía. Fue un triunfo porque ninguno de sus tripulantes fue vencido ante el horror de la muerte que se avecinaba y fue un triunfo porque gracias a este sublime sacrificio de su Capitán al lanzarse al abordaje, no como último recurso, sino siguiendo la normativa de guerra, y de los hombres que quedaban vivos en la vieja corbeta luchando como leones, todo un pueblo se lanzó vigoroso a unirse a las filas del Ejército de Chile para defender la Patria traicionada por dos naciones que veían en este conflicto un fuerte y poderoso motivo para enriquecer sus arcas y su territorio.

En segunda instancia, pero no menor, fue el triunfo de la goleta Covadonga en contra de la fragata blindada Independencia. Condell al decidir salir de la bahía de Iquique recibió como respuesta el ataque y persecución de la Independencia. Durante las diez millas que siguieron a esta acción, la Covadonga sufrió distintos ataques, unos por tierra y otros por mar, muriendo en estas acciones el Cirujano Pedro Segundo Regalado Videla, el Grumete Blas Segundo Tellez y el mozo Felipe Ojeda.
Ya casi alcanzada en algunas ocaciones por la Independencia, que disparaba y erraba sus tiros, la Covadonga se acerca a la orilla y con esto arrastra a la fragata a un destino del cual no pudo escapar, chocando contra las rocas escondidas a su vista, bajo el mar, y quedando encallada ahí ladeada...destrozada.

Estos dos eventos conforman un triunfo, donde no hubo cupo a la cobardía  ni venció la superioridad de un enemigo formidable, triunfó la valentía, la gloria y el arrojo del marino chileno.
Un triunfo que llevó a nuestro Chile a unirse en una sola canción: la nacional, en un sólo objetivo: defender la integridad nacional y un sólo sentimiento: ser vencedores como aquel día en que la patria se llenó de gloria.

Mientras una de nuestras naves yacía hundida en el fondo del mar, llena de glorias por el arrojo de sus hombres, la otra se erguía orgullosa por la valentía y la inteligencia de quienes la condujeron a la gloria de un día que jamás debe ser borrado de nuestras mentes: el 21 de Mayo.

¡VIVA CHILE!

Ingrid Díaz

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