sábado, 21 de mayo de 2016

"ACERCA DE LOS SOLDADOS DE DIOS"

Gonzalo Bulnes dice:

"Corresponde a obras especiales recordar la labor de algunos (de esos) Servicios como el de la Intendencia que apenas he esbozado en estas páginas, el de Sanidad y el Religioso, y me limitaré a decir respecto de los últimos que tanto los médicos como los capellanes dieron admirables pruebas de abnegación, distribuyéndose en las zonas peligrosas de los campos de batalla para atender a los heridos o para abrir a los moribundos con la bendición de la Iglesia, la fuente de las Supremas Esperanzas".

Es así como hoy me complazco en presentar al capellán Francisco Javier Valdés Carrera, hijo de don Francisco Javier Valdés Aldunate y de doña Javiera Carrera Fontecilla, por lo cual era nieto  del prócer de la patria José Miguel Carrera y primo del héroe de La Concepción capitán Ignacio Carrera Pinto.  Nació el 12 de junio de 1848. Estudió en el Seminario de Santiago, ordenándose sacerdote el 26 de julio de 1876. Fue un celoso sacerdote que se distinguió por su valor en las distintas acciones que le tocó presenciar. Así, el historiador Nicanor Molinare nos habla a este respecto: "Y para el padre Madariaga, qué fraile más bravo nadie podía imaginar, a no ser que recordaramos también a Javier Valdés carrera, que fama de tal dejó asimismo."
Desempeñó el cargo de Capellán Mayor en la Guerra del Pacífico desde el 18 de junio de 1881 hasta el 13 de marzo de 1882, sucediendo al capellán Mayor Florencio Fontecilla.
Bendice a las tropas en Chorrillos y se distingue prestando servicio en las batallas.
Después de la guerra fue cura párroco de Curepto desde 1885 a 1890.
El gobierno le confió otras misiones tales como la de pertenecer a la delegación chilena en la repatriación de los restos del Almirante Grau, cuyo presidente era Monseñor Florencio Fontecilla.
Falleció en Santiago el 29 de enero de 1893 de un enfisema pulmonar y se encuentra sepultado en el Cementerio Católico.

Presencia de los Capellanes Castrense en la Guerra del Pacífico
José Joaquín Matte Varas

viernes, 20 de mayo de 2016

"LAS GLORIAS DEL 21 DE MAYO DE 1879"

No es fácil expresar en palabras lo que significa la gesta que conmovió el corazón patrio.
No es fácil por muchas razones; una de ellas es la ignorancia en la que se encuentra sumido nuestro pueblo, llevado a este estado gracias a la inoportuna ideología de aquellos que sólo velan por sus intereses y no por los de la patria; otra de ellas es la indolencia en cuanto a historia se trata, y que viene de la mano de la ignorancia. Mas no cejaremos, quienes tenemos y sentimos el deber de recordar y no olvidar nunca, nuestras raíces y nuestro patrimonio.
Es así que hoy 20 de mayo de 2016, yo intentaré con mis, tal vez,  pobres palabras, de conmover aunque sea una fibra del corazón patrio, por muy poco que de este quede.

En primer lugar les explico lo siguiente:

El 21 de Mayo de 1879 fue  el Combate Naval de Iquique y el Combate Naval de Punta Gruesa, dos combates, mientras que la historiografía sólo recuerda uno de ellos.
El primero fue en la rada del puerto de  Iquique y enfrentó a la Corbeta Esmeralda con fuerzas en el mar, desde el Monitor Huáscar y por tierra desde Iquique,   y el otro fue diez millas al sur, en Punta Gruesa, luego de haber sorteado toda clase de dificultades.

El 21 de Mayo de 1879, fue un triunfo para el país...¿por qué un triunfo? preguntarán muchos, ¿si la Esmeralda fue hundida y el Huáscar fue el vencedor...? Yo les diré qué fue un triunfo: porque fue un combate desigual en el que el monitor Huáscar venció a la Esmeralda a espolonazos luego de horas de combate y ver que ésta no arriaba su bandera y no se rendía. Fue un triunfo porque ninguno de sus tripulantes fue vencido ante el horror de la muerte que se avecinaba y fue un triunfo porque gracias a este sublime sacrificio de su Capitán al lanzarse al abordaje, no como último recurso, sino siguiendo la normativa de guerra, y de los hombres que quedaban vivos en la vieja corbeta luchando como leones, todo un pueblo se lanzó vigoroso a unirse a las filas del Ejército de Chile para defender la Patria traicionada por dos naciones que veían en este conflicto un fuerte y poderoso motivo para enriquecer sus arcas y su territorio.

En segunda instancia, pero no menor, fue el triunfo de la goleta Covadonga en contra de la fragata blindada Independencia. Condell al decidir salir de la bahía de Iquique recibió como respuesta el ataque y persecución de la Independencia. Durante las diez millas que siguieron a esta acción, la Covadonga sufrió distintos ataques, unos por tierra y otros por mar, muriendo en estas acciones el Cirujano Pedro Segundo Regalado Videla, el Grumete Blas Segundo Tellez y el mozo Felipe Ojeda.
Ya casi alcanzada en algunas ocaciones por la Independencia, que disparaba y erraba sus tiros, la Covadonga se acerca a la orilla y con esto arrastra a la fragata a un destino del cual no pudo escapar, chocando contra las rocas escondidas a su vista, bajo el mar, y quedando encallada ahí ladeada...destrozada.

Estos dos eventos conforman un triunfo, donde no hubo cupo a la cobardía  ni venció la superioridad de un enemigo formidable, triunfó la valentía, la gloria y el arrojo del marino chileno.
Un triunfo que llevó a nuestro Chile a unirse en una sola canción: la nacional, en un sólo objetivo: defender la integridad nacional y un sólo sentimiento: ser vencedores como aquel día en que la patria se llenó de gloria.

Mientras una de nuestras naves yacía hundida en el fondo del mar, llena de glorias por el arrojo de sus hombres, la otra se erguía orgullosa por la valentía y la inteligencia de quienes la condujeron a la gloria de un día que jamás debe ser borrado de nuestras mentes: el 21 de Mayo.

¡VIVA CHILE!

Ingrid Díaz

martes, 17 de mayo de 2016

EL MEDALLERO DE CARLOS CONDELL

Un medallero o porta medallas es un estuche destinado a almacenar las diferentes condecoraciones. este ejemplar, usado por Carlos Condell de la Haza recuerda su participación en Punta Gruesa, acción enmarcada dentro del combate naval de Iquique, acaecido el 21 de mayo de 1879.
Condell era un oficial de marina chileno que al estallar la Guerra del Pacífico en 1879, tenía el grado de capitán de corbeta. Asignado para comandar la goleta "Covadonga" en mayo de ese año, tuvo una participación protagónica el 21 de mayo, pues sus maniobras con la nave chilena permitieron la pérdida de la "Independencia", blindado peruano que le perseguía mientras navegaban muy apegados a la costa.
El triunfo de Condell le valió el reconocimiento de sus compatriotas, por lo que es probable que esta pieza haya sido un regalo para Condell, que a las medallas conferidas por Bolivia tras su participación en Papudo y en Abtao (1865 y 1866), sumaba ahora la del Combate de Iquique y luego incorporaría las dos más obtenidas en la guerra de 1879, aparte de otras entregadas por diferentes agrupaciones cívicas.
Fabricado en terciopelo y bordado en canutillo de hilo metálico, tiene la frase RECUERDO DE MAYO 21 DE 1879, mientras que al frente, un óvalo con las iniciales de Condell rodeado por banderas chilenas, fusiles con bayoneta calada, hojas de roble y de laurel, además de dos cañones y una pila de balas de cañón. Arriba de todo este conjunto, un ancla, como timbre de su condición de marino.

coleccionesmmn.blogspot.cl

"DOS AMIGOS RIVALES DE UN AMOR"

Los tenientes de Zapadores Roberto Montalbán y Julio Hidalgo se embarcaron en Antofagasta con el grueso del Ejercito expedicionario que desembarcaría en Pisagua el 2 de noviembre de 1879.
El zarpe se efectuó el 28 de octubre y  demoró tres días en llegar a destino.
Al iniciarse las acciones del desembarco, llama la atención el arrojo tanto de Atacameños como de Zapadores, su valentía y desición. Todos en una carrera frenética para lograr su objetivo.
Al Capitán Rafael Torreblanca, del Atacama,  le cupo enarbolar la bandera nacional en las alturas del bastión peruano, y al Teniente Montalbán le correspondió su parte al llegar a la cima.
Una vez el enemigo estuvo fuera de la vista de nuestras tropas y hubo concluído la batalla, se inició la cuenta de muertos y heridos.
Los tenientes Hidalgo y Montalbán eran amigos y Roberto lo primero que hizo, luego de clavar el pabellón patrio, fue preguntar por su amado amigo Julio. La respuesta lo dejó cabisbajo, pero resuelto a darle honrosa sepultura fue guiado adonde fue visto con vida  por última vez.
Este episodio nos revela una historia imposible dejar de lado.

Dos amigos rivales de un amor:

"...Luego de darle sepultura a su amigo, Roberto Montalbán, teniente de Zapadores, leyó una carta a sus compañeros escrita por Julio, la cual se hallaba entre sus ropas, en un sobre que decía:  "A Roberto Montalbán".
La carta decía lo siguiente:

"Mi querido Amigo:

Te escribo momentos antes de entrar en combate.
Siento que voy a morir en la acción i me siento alegre, por ti en primer lugar, i por ella, que van a ser felices; i en seguida por mi también que voy allá donde no hay celos ni rivalidades.
En un momento de ciego delirio nos dejamos arrastrar hasta el duelo, que entre nosotros era un verdadero crimen. Eso pasó ya. ¿No es verdad que mi recuerdo será siempre para ella i para ti, el de un buen hermano?

Julio"

Luego de haber leído la carta de su amigo,  el teniente Montalbán sacó otra carta, esta vez de su bolsillo la que tenía como destinatario "A Julio Hidalgo".
La carta decía lo siguiente:

"Hermano mío, si alguna bala me hiere, como es casi seguro, yo la bendigo desde luego, porque con ella compro tu felicidad i la de Laura. Piensen alguna vez en mi, i ese cariñoso recuerdo hará más dulce la tranquilidad de mi sueño.

Roberto"

Para concluír este relato de dos buenos amigos diremos que lo que el amor de una dama separó, el amor a la patria  unió. Pero al separarlos terrenalmente les dio la paz a cada cual según su porción. Pues la Patria le dio la gloria a uno y el amor terrenal al otro.


¡Honor y Gloria!



viernes, 13 de mayo de 2016

"DETALLES DE LA VIDA EN CAMPAÑA"

"Allí diviso a un grupo de soldados que juegan al trompo, juego demasiado higiénico para hacernos recordar  que un "suple" nos vendría como pedrada en ojo de boticario. ¿De dónde han salido esa cantidad detrompos verdes, amarillos y colorados? El corvo es quien  ha hecho el principal papel. Después de un trozo de chañar, que nos trae recuerdo de nuestra bendita tierra, y trozo de cualquier otro árbol, y trompo hecho. ¡Y vamos a las calitas, a la troya, a la porfía!
Después del toque de silencio se apagan las luces en las rucas; pero lo que nadie consigue apagar es algo que irradia más que la extinguida luz: la conversación sobre  la patria, sobre la familia,  sobre amorcillos dejados, y amorcillos por tener..."

Diario "El Atacameño", 2a Edición del 6 de septiembre de 1880, Campamento de Pocollay
Escrito por un oficial del Batallón  "Atacama"

miércoles, 11 de mayo de 2016

"EL VICTORIOSO 4° DE LINEA EN EL ASALTO Y TOMA DEL MORRO DE ARICA"

"San Martín movió su campo en la noche, como ya hemos dicho: su regimiento contaba en ese momento 886 hombres; ni uno más ni uno menos, de comandante a tambor. Si alguna vez el 4° pudo marchar calladamente, fue en esa histórica noche; porque con el mayor  sigilo, con el cuidado más especial se movió, en demanda de su última colocación. Exactamente el 4° y el 3° hicieron lujo de silencio, de cuidado para tomar su posición de ataque.
Todos los oficiales cuidaron, solícitamente, que esa maniobra se hiciese en conformidad a las disposiciones de Lagos; y todo el mundo, al romper la marcha postrera, tomó con la mano izquierda la vaina de metal de los yataganes, para evitar así el ruido que esa arma produce al andar y que el silencio de la noche transmite  con rara facilidad.
El capitán de ingenieros, don Enrique Munizaga, que como Campo y Salcedo, habían recibido especiales órdenes de don Pedro, que fielmente cumplieron, acompañó y condujo al 4° con Abelino Villagrán, teniente de este último regimiento y esforzado soldado, en este movimiento; hicieron aún más, porque de órden expresa de San martín, avanzaron un tanto sobre el Este, aprovechando la tétrica obscuridad que envolvía la montaña y el baluarte enemigo..."

A Munizaga y Avelino Villagrán les fue enviada la misión de reconocer el Fuerte Este:

Ambos oficiales eran jóvenes y de alta y elevada talla; la marcha la emprendieron a pie, arrastrándose cual serpientes y orientandose a la vez que por el bulto del fuerte, con los tumbos que el oleaje del mar, no muy lejano producía en las playas y rompientes de La Lisera, que venía quedando a sus izquierdas, es decir, al occidente.
Nuestros dos capitanes recorrieron más o menos dos kilómetros y medio; se impusieron perfectamente de la ubicación del Este, que aparecía rodeado de tinieblas y en el silencio más profundo; y regresaron a su regimiento a dar cuenta a San martín, de su cometido.
Munizaga y A. Villagrán H. irían pues de guias en el ataque, y marcharían con el mayor Solo Zaldívar y el primer batallón del regimiento.
El 4° formado en columna cerrada por batallón y a unos tres mil metros del enemigo, reposaba todavía tranquilamente.
San Martín, antes de emprender la marcha y el asalto, reunió a todos sus oficiales y tras breve silencio les dijo:

"Señores, todos sabéis que el campo enemigo está minado; sabéis también que los alambres de esas minas están casi a la vista y que es necesario cortarlos; y para ello sacrificar a algunos hombres, que no se ocupen en batirse, sino en destruír los alambres y baterías".
"Los que deseen ir a la vanguardia y sacrificarse por sus compañeros, que den un paso al frente"

Como movidos por un resorte, todos aquellos oficiales, sin excepción ninguna, saltaron hacia adelante; todos salieron al frente, pero hubo uno más impetuoso que los demás, que avanzó sobre todos: el teniente de la 4a del 1° batallón, don Luis Victor Gana Castro!  Lucho Gana,  cuyo valor y excelente carácter pocos fueron los que lo sobrepujaron.
San Martín, sobrecogido ante aquella muestra de amor a la patria, a la bandera; de santo compañerismo, designó al teniente Gana para que vinieran a la vanguardia del 1° Batallón.

Momentos después, despedía a sus oficiales con estas lacónicas palabras:

"No olvidéis, señores, el número que lleváis en vuestros kepís, y no desamparéis un sólo momento vuestra tropa"

Nicanor Molinare
Asalto y Toma

martes, 10 de mayo de 2016

SUBTENIENTE DEL NAVALES RAMÓN 2° LARA: UN RELATO DE SU VIDA POR BENJAMÍN VICUÑA MACKENNA

Relación de la carta enviada por la tía del héroe, doña Carmen Lara, desde  San Felipe, octubre 8 de 1884,
a don benjamín Vicuña Mackenna:



"Nació Ramón 2° Lara en Mendoza el 4 de marzo de 1861, en cuyo pueblo, a las dos semanas de nacido, escapó milagrosamente la vida en el espantoso terremoto de aquel mes. En abril del mismo año fue traído a Chile con su familia, que allí se hallaba desterrada, viviendo su padre de industria humilde pero varonil.
Desde mui pequeño fue puesto el niño Lara en un colegio particular de San felipe. Luego se hizo estimar por todos i mui en particular de sus condiscípulos por su carácter franco i jovial i por sus delicadas maneras.
Era tan perspicáz como inteligente; i por el entrañable cariño que profesaba a la familia había mui fundados motivos para esperar que él sería en un no mui lejano día, el baluarte de su hogar i uno también de aquellos que dan lustre i renombre a su patria. Así como nosotros pensaba mi malogrado  hermano Ramón, padre de aquél.
Siendo un adolescente ingresó, aunque con algún  sacrificio, a la Escuela Militar de Santiago, i a pesar del cortísimo tiempo que estuvo en ella, salió en calidad de subteniente del Batallón Naval que inmediatamente partió al norte.
El Naval i el Aconcagua fueron los cuerpos donde se cebó el plomo enemigo en la por mil títulos memorable "Batalla de Miraflores".
En ese día fatal i felíz a la vez, cúpole también al segundo Ramón Lara, caer herido de muerte.
Sus compañeros que le vieron en ese estado, después de haber dado ejemplo de temerario arrojo, trataron de retirarlo un tanto del principal campo de la lucha, que ya se había hecho mui encarnizada, i cuentan que les habló de esta manera: "Si me retiran de este lugar, háganlo de manera que  siempre dé frente al enemigo; no sea que me hieran por la espalda i vaya a creerse que he muerto como cobarde."
Estas fueron sus últimas preciosas palabras recojidas por sus compañeros, pues en ese mismo instante, una segunda bala,  que le dio en el pecho, puso fin instantaneo a su existencia.
Sus restos fueron traídos a Valparaíso por un caballero Carlos López, quien con ese acto empeñó nuestra gratitud. Lo trajo junto con un hijo de dicho señor López que había sido abanderado del mismo cuerpo".

Fuente: El Album de la Gloria de Chile


lunes, 9 de mayo de 2016

"EL BATALLÓN QUILLOTA EN LAS TUMBAS DE LOS HÉROES DE IQUIQUE"

Discurso del Subteniente del Batallón Quillota don Francisco Figueroa Brito

Octubre, 4 de 1880

El día de hoy el batallón Quillota hizo una esplendida romería al cementerio de Iquique, con el propósito de meditar en la vida y hechos de Arturo Prat, Serrano y demás compañeros de heroísmo. Al efecto salio todo el batallón armado con su banda de música, seguido de una inmensa concurrencia de pueblo. El acto fue imponente y conmovedor. Esta romería se hizo a nombre de la Provincia de Valparaíso, donde existe el sagrado hogar del héroe que abrió la primera página de gloria de la presente guerra, y mas en particular por el de Quillota.
La sepultura de Prat es tan modesta como la de los pobres de solemnidad. Una sencilla reja de madera llena de inscripciones y firmas de los que la han visitado, es todo lo que se ofrece a la vista del que la contemple. En su cercanía se encuentra la tumba de Serrano y otros, tan humildes como la primera.
Los sepulcros de los grandes hombres no necesitan mas brillo que el de sus propias virtudes.
Lo mas notable de esta romería fue el discurso que pronunció junto a la tumba de Arturo Prat el Subteniente del Batallón Quillota, don Francisco Figueroa B. Tanto la tropa como la concurrencia que lo acompañaba lo escucharon con emoción y en medio de un respetuoso silencio.

Helo aquí:

“Señores:  Nos encontramos delante de la modesta tumba del glorioso e inmortal Arturo Prat, y alrededor de esta misma tumba se encuentran reposando el sueño del justo los demás compañeros que con el tuvieron la gloria de morir por la Patria.
¡Loor y Gloria eterna a ellos!
¿Qué objeto tiene, señores, esta romería? ¿A que se presenta aquí el batallón uillota? ¡Ah, es que hemos venido a depositar sobre esta tumba histórica, donde yacen los restos del mártir, del sacrificio, del amor a la Patria y del deber severo y exacto, una lágrima de gratitud y de admiración! Los derechos al reconocimiento y a la gratitud son pues mui justos y fundados, como son los motivos naturales del deber patrio. Es que hemos venido a fortalecer nuestro espíritu para prepararnos con ardor y valentía a soportar la ruda campaña que pronto vamos a emprender para ir a castigar la
felonía de nuestros enemigos en el centro mismo, en el corazón de esa Nación que nos ha ofendido, y cuyo territorio que actualmente pisamos es una etapa de la hermosa epopeya de glorias conquistadas por los valientes del ejército chileno que ya nos han precedido. Es que hemos venido a pedir las inspiraciones del patriotismo al espíritu del para siempre heróico e inmortal Prat, a fin de imitar y seguir el ejemplo que nos dio en el hecho memorable del 21 de Mayo de 1879.
Ved el alma de ese valiente marino que, dominada del amor del bien público, del amor a la Patria y de la consigna impuesta por el deber de sus jefes, llena de feliz entusiasmo, de una pasión tan fuerte que lo hace olvidarse de si mismo, para pensar solo en el brillo puro de la estrella inmaculada de Chile, hace que la tripulación de la gloriosa Esmeralda y Covadonga solo se inflamen en el deseo de darle mas glorias a la Patria; solo ven este objeto y se sacrifican gustosos por obtenerlo. La gloria es el patrimonio de los que hacen grandes bienes al hombre, a la Patria y a la humanidad. Por último es que hemos venido no solo por nosotros sino en representación de toda la Provincia de Valparaíso, y mas en particular de Quillota, a depositar sobre esta lápida una corona emblema de la inmortalidad, la gloria y la gratitud. Señores una Nación que ha tenido hijos como los prohombres de nuestra independencia, como Prat, Serrano, Ramirez, Riquelme, Torreblanca, Thomson y miles de valientes más que han sucumbido con brío y con honor en los combates que ha habido, no puede ser jamás vencida. Una Nación que tiene millares de hijos que siguen imitando el ejemplo de los que ya nos han precedido a la gloria de inmortalidad, y cuyos nombres serán estampados en las páginas de oro de la historia, no puede ser jamás doblegada ni mancillada, sino que siempre se levantará radiante , pujante y progresista, sirviendo de ejemplo a las demás naciones sud-americanas; se levantará, vuelvo a decir,
siempre altiva y derramando por todas parte los rayos que simbolizan la vida del trabajo, la honradez, el progreso en todo sentido material y moral, así como se levanta hacia el cenit el sol que nos alumbra, y que con sus hermosos y radiantes rayos vivifica todo lo que abarca con su potente luz. Así es y será Chile, siempre magnánima y generosa, siempre pródiga de su sangre y sus tesoros cuando lleva el fin de castigar a quien la ofenda. ¡Dichosa y feliz nación que tiene tales hijos y siempre se inspira en nobles sentimientos!
La situación actual de los contendientes ya esta determinada: Chile debe pasear las huestes vencedoras por las calles y plazas de Lima para imponer una paz duradera, para que una y otra Nación puedan someterse al trabajo y la tranquilidad completa hai que llevar a cabo la empresa de enarbolar triunfante la gloriosa insignia de la Patria en los baluartes de Lima y el Callao para dictar enseguida una paz sólida y estable. La felicidad de Chile esta basada en una política honrada, y lo estamos probando, porque en Chile a pesar de la guerra, cada uno trabaja en paz para su subsistencia y la de su familia: la tierra bien cultivada le produce la abundancia, la industria toma un libre vuelo, el comercio florece en el seno de la libertad, la población crece siempre a proporción de la abundancia y facilidad de subsistencia. Una Patria que hace a sus hijos felices halla en ellos defensores valientes y prontos a sacrificar sus vidas y sus intereses por la felicidad pública.
Militares del Batallón Quillota, recordad que tenéis que seguir las huellas de vuestros padres, que pelearon valerosamente en Pan de Azúcar, en las puertas de Guías y en Yungay, en la campaña de 1838 y 1839. Atended y veremos al bravo entre los bravos que sereno e imponente lucha tenazmente contra su poderoso enemigo, y a su voz poderosa de mando envía la muerte y esparce el terror. Pero ¡Ah! No puede un débil barquichuelo resistir a su poderoso enemigo. Realiza entonces actos de heroísmo sin nombre y va a caer tiñendo con su sangre la cubierta del blindado enemigo, y a su
ejemplo lo siguen otros valientes como Serrano y Aldea, brillando en sus ojos la grandeza de alma de cada uno, pues la elevación de sentimiento desinteresado al grado del sacrificio heroico se debe puramente al sentimiento del amor patrio, virtud encarnada en el espíritu y en la sangre de los descendientes de Arauco.
Fortalezcamos nuestro espíritu para adquirir el valor guerrero y la intrepidez que menosprecia los peligros y la muerte cuando se trata de los intereses de la Patria, porque la fortaleza es la virtud que combate por la justicia. Señores, todos conmovidos y respetuosamente tributaremos un sentido y
patriótico homenaje a la memoria del grande y valiente marino Arturo Prat, que nos legó
un ejemplo digno de imitar y una divisa que seguir. La divisa debemos tenerla siempre en nuestra memoria, y es: Un Chileno no se rinde."

domingo, 8 de mayo de 2016

"DESPEDIDA A LOS HÉROES"

"La disposición de los santiaguinos cuando se producía la partida de un batallón a la guerra, es narrado de manera incomparable por don Emilio Rodríguez Mendoza:
“Es un Batallón en marcha…!
Mujeres, chiquillos, estudiantes, quiltros y cojos siguen el paso, haciéndose la ilusión de que también se van a ir. No dan paso sin mirar a la tropa que va al lado i con el rifle al hombro, i el redoble de los tambores inflama i hechan al aire el usado sombrero del general pililo.
Es una explosión de vivas, de alegría i de llantos; es la hora de las despedidas”.  (La Senda de la Gloria/Julio Fernando Miranda Espinoza)




viernes, 6 de mayo de 2016

"LA FIESTA DE LOS VETERANOS" ARTÍCULO DE LA REVISTA LA LIRA CHILENA

"Los gloriosos sobrevivientes de la campaña del 79, se encuentran hoi de fiestas; pero de fiestas que dejarán para ellos memorables recuerdos por mas de un concepto. La Sociedad «Inválidos de la Guerra del 79 i Veteranos del Ejército», ha tenido por costumbre celebrar anualmente, entre sus miembros, los grandes aniversarios de Chorrillos i Miraflores, últimos baluartes del ejército Perú-boliviano que se oponían a nuestras tropas para entrar a pasos de vencedores a la altiva ciudad de los virreyes. Esta celebración revestirá grande importancia, por cuanto tomarán parte en las fiestas de hoi, la Sociedad «Veteranos de Valparaíso» , en su casi totalidad, que llegarán en el espreso de medio dia; comisiones de la de los Veteranos de Concepción i Talca, i se harán representar las de Iquique, Antofagasla i Copiapó.
El Circulo de Oficiales Retirados. la Sociedad Dstensores de Chile, La Union Cívica i los Veteranos de la Capital, formarán la casi totalidad de los sobrevivientes que tan alto papel les cupo desempeñar en la Guerra del Pacifico, cuyos aniversarios hoi se conmemoran. Los que juntos desafiaron la sed, el hambre i el clima en aquella memorable campaña, hoi se congregan, in intimo consorcio, para
rememorar aquellos hechos de arma, que tantas glorias i riquezas dieron anuestra Patria. A esta simpática fiesta, tendrán un asiento de honor, al lado de los pocos sobrevivientes que lograron escapar heridos o mutilados unos e ilesos otros, el señor Ministro de la Guerra, las autoridades locales, senadores, diputados, municipales i representantes de la prensa, compartiendo con ellos las glorias que simbolizan cada una de las barras que adornan sus medallas i que con lejitimo derecho i orgullo ostentan en sus pechos aquellos beneméritos servidores de la Nación.
El pueblo compartirá también con ellos de este regocijo, por cuanto, hoi como ayer, conserva grabado en sus corazones los dias aquellos de expansiones delirantes a que se entregaba por cada batalla ganada o por cada victoria obtenida por los improvisados guerreros.
Los recuerdos del vivac, las peripecias de la campaña, las miserias i necesidades que sufrieron con espartana resignación durante el período de la guerra, serán no lo dudamos, el tema favorito de los Veteranos de la capital con los que serán sus huéspedes por breves horas.
Entre los números de que consta el programa con que se solemnizarán los aniversarios antedichos, figura, en primera linea, la inauguración oficial del monumento costeado por el Ejército i Armada a la memoria del esclarecido escritor nacional, el fecundo historiador i cantor de las glorias de aquellas dos instituciones militares, señor don Benjamín Vicuña Mackenna.
!Es el homenaje espontáneo, nacido al calor de la gratitud de los que aun sobreviven de la campaña del 79, hacia el hombre de cerebro privilejiado, qne desde la capital, mantuvo vivo el ardor patriótico de los que operaban en los campos del Perú; del que con sus bien inspirados i brillantes artículos, supo trazarle, con mano certera, el camino que debían seguir nuestros soldados para llegar victoriosos hasta el término de la jornada!
¡Hasta el monumento de Vicuña Mackenna, llegarán hoi los pocos sobrevivientes del 79' a rendirle el homenaje postumo de su gratitud imperecedera i a manifestarle público tributo de admiración i respeto al esforzado i valeroso soldado-ciudadano!
Porque, si bien es cierto que aquel ilustre servidor público no cargó una espada al cinto, ni acompañó al Ejército espedicionario en todas sus operaciones,—donde habria puesto a prueba su valor indomable i su reconocido amor a la Patria,—en cambio, desde la capital se batia con esa pluma maravillosa, que supo manejar i esgrimir como el mas avezado i esperto espadachín de la Edad  Media.
Motivos son, pues, para que el Ejército i la Marina se reúnan hoi al pié del modesto monumento erijido a su memoria, i su sola presencia manifestará que sabe corresponder a los sacrificios que se imponen los hombres que, como el Cantor de las Glorias del Ejército, supo mantener con su pluma palpitante el corazón de los soldados de Chile, su amor a la bandera i al suelo que los vio nacer."

Pedro Felix Arriaza
                                 
Enero 13 de 1903
La Lira Chilena



"Esta Sociedad fué organizada el 15 de Julio de 1883 i reorganizada en 22 de agosto de 1886. Fué fundada por militares que juntos hicieron la campaña en 1879 centra el Perú i Bolivia, a fin de socorrerse mutuamente en casos de enfermedad, proporcionándosele a los socios. médico, medicinas, subsidios en dinero i una vez dejado de existir, al corriente de sus obligaciones, la Sociedad costea sus gastos de funerales, ademas de la cuota mortuoria que percibirán sus deudos.
El Directorio que damos en nuestra edición de hoi, ha sido uno de los mas activos i emprendedores que ha tenido esta simpática institución.
En la primera línea figuran: el presidente señor Pedro Pascual Muñoz, que tiene,a su izquierda (el señor Domingo Galdames no aparece en esta fotografía, pues no asistió a la fiesta por motivos ajenos a su voluntad) al secretario, señor Pedro Félix Arriaza, i a su derecha al secretarlo señor Guillermo Dávila T. i al tesorero señor Benjamín Lazcano. Las demás personas forman el total del cuerpo directivo, que permanecerá en sus funciones hasta el 31 de diciembre de 1805.
Debido a la iniciativa de este Directorio i a la buena voluntad de los miembros de la Honorable Comisión Mista de Presupuestos mediante una indicación, apoyada eficazmente por el señor Ministro de Guerra i Marina, don Ascanio Bascuñan, esta Sociedad fundará dentro de poco un "Albergue para veteranos e inválidos", mediante una subvención de 15,000 pesos que fué aprobada ya en el Honorable Senado, en Sesión del 21 del presente.
A pesar de que con posterioridad han sido fundadas la "Union Cívica", i la de "Defensores de Chile", la de Veteranos cuenta en sus rejistros cerca de dcscientos socios, i actualmente todos los domingos llegan nuevos elementos a incorporarse a la Sociedad."

Pie de foto de la revista  La Lira Chilena



MIS HÉROES, MIS REIVINDICACIONES

Es necesario para mi, una humilde ciudadana de este herido terruño, reclamar la reivindicación del heroísmo patrio. Para ello creé este blog y para ello pretendo seguir estudiando con más ahínco los sucesos de la Guerra del Pacífico.
Comprenda el lector que no es mi  afán  vanagloriarme, ni hacerme acreedora de tal reivindicación (muchos hay antes que yo),   sino de elevar a quienes supieron, en todo momento, darle glorias a Chile,  y darle sitio en el  máximo de los podios: el de "vencedor".

Y  Séneca, antiguo pensador romano, nos da la clave del por qué, estos héroes, salidos de las entrañas de esta tierra, otros, aún siendo hijos de extranjeros,  o venidos a hacer vida en la patria nuestra amada, dieron hasta la última gota de sudor, esfuerzo y  sangre:

"nemo patriam quia magna est amat, sed quia sua"

"Nadie ama a su patria porque ella sea grande, sino porque es suya"

Así fue, ese sentido de pertenencia de su lugar de nacimiento, del de sus padres y de los padres de sus padres, fue lo que motivó la defensa y el sacrificio.
Estos hombres y mujeres hicieron propio el derecho de lucir medallas en sus pechos y heridas de guerra, con orgullo y honor. Qué hombría, en el caso de los hombres, y qué fortaleza en el de las mujeres!
Casos hay cientos, momentos de gloria también,  así como también de amargura; casos de heroísmo singular, casos de ejemplo de disciplina militar, casos de moral y rectitud, casos de extrema lealtad y casos que nos dejan también un gusto amargo. Si, porque el ser  humano es eso: "humano", y es también propenso a cometer errores.
Con todo, nuestros guerreros y guerreras dejaron un gran número de testimonios por medio de los cuales podemos concluír que muchos de los casos son para hacernos sentir que su sacrificio fue un don a los chilenos del futuro. Nos dejaron lo mejor que tenían que  fue su capacidad y fortaleza para salir de las peores crisis, tanto en el mar, en el desierto y en la sierra peruana.


No me queda más que esperar que este pequeño, sino mínimo homenaje, llegue a sus corazones, y les haga ver que está hecho  con el mayor deseo de contribuír al rescate de la memoria de quienes nos legaron el país en el que vivimos: nuestros "Veteranos de la Guerra del  79'"

Sigamos disfrutando de sus historias...

Atte.

Ingrid Díaz Ch.


En la fotografía vemos la sepultura del Sargento Mayor Pedro Pablo Barraza,  participó en diversas acciones de guerra, durante la Guerra del Pacífico y recibió la medalla por las batallas de Chorrillos y Miraflores.
Iniciada la Guerra Civil de 1891 formó en las filas del Regimiento 3° de Línea, siendo herido de muerte en la Batalla de Concón el 21 de agosto del mismo año.
Fotografia propia tomada en el Cementerio Parroquial Caleta Abarca, Viña del Mar.
Mausoleo Veteranos del 79' del Valle del Aconcagua
Fotografía propia tomada en el Cementerio Parroquial de Los Andes


miércoles, 4 de mayo de 2016

SACRIFICIO DURANTE LA CAMPAÑA DE LA SIERRA

"El capitán movilizado del batallón Valdivia i en seguida del Estado Mayor del ejército de ocupación del Perú, don Elias Cruz Cañas, era talquino pero hijo de la prosapia del Maule i del Mapocho, porque tenia los apellidos feudales de los dos pueblos mas aristócratas de Chile: Cruz, Cañas, Aldunate, etc. .
Nacido en 1858, cuando la opulencia hereditaria de su familia comenzaba a decaer, debió abrirse camino por si mismo, que para ello habíale dado Dios robustos brazos i ancho pecho de hombre i de batallador. Elias Cruz pasó la mayor parte de su infancia en la hacienda montañosa del "Fuerte",  que sus padres poseen tadavia al oriente de Talca, i donde, según justificada tradición histórica, Lautaro se hizo fuerte i derrotó al castellano, en su marcha victoriosa del Bio-Bio al Mataquito.
Elias Cruz era de aquellos que de buena fe i jactancia creen que "un chileno es hombre para cincuenta peruanos."
Nombrado gobernador político, marítimo i militar del puerto de Tambo de Mora, en la boca del valle de Chincha i vecino a Pisco, encon
tróse el capitán Cruz, solo con su espada i su alma a esa heterojénea población, i hospedándose en la mejor casa de la arenosa aldea esparcida en árida playa, comenzó a hacer sentir su autoridad i su valor sobre aquella ilota muchedumbre. Dictó bandos, organizó la policía, el alumbrado, fundó una escuela, apaciguó los gremios, reedificó una iglesia i hasta emprendió erijir un faro, todo con  una escolta de nueve hombres, que apenas le bastaba para promulgar sus bandos de buen gobierno, en un pueblo de mil almas, i rodeado por afuera de guerrillas traidoras que le acechaban como a indefensa i desapercibida presa.
Entretanto la tarifa peruana de Elias Cruz habia subido al doble: ya no eran cincuenta, sino «cien contra uno.»
El 20 de julio de 1882, esto es, una semana antes de que el oleaje revuelto de la playa i de la sierra, de eso que el incauto mancebo llamaba "su pueblo", se conjuró contra él, i agavillado por su propio telegrafista (empleado i confidente peruano!. ..) con el aviso de que a la mañana siguiente aquel pueblo iba a ser desamparado, le rodearon cuando dormía, «cuatrocientos contra uno, i no le dieron tiempo sino para vender cara  su vida enseñándoles, cómo, desde Prat i desde Carrera Pinto, saben morir los hijos de Chile en el mar, en la playa i en la sierra. En medio de lodos sus casi infantiles regocijos i de sus risueñas esperanzas de pacificador engañado, el capitán Cruz solía escuchar de cuando en cuando en los adentros de su alma i de la soledad del yermo arenoso que habitaba, la voz del presentimiento que debió ponerle en guardia contra las acechanzas i su propia jenerosa credulidad. Contando en efecto a su padre el éxito de una de sus inauguraciones de progreso local, cobijado bajo el estandarte de su patria, decíales estas palabras, hoi de siniestra significación:

«Créame, padre, que tuve gusto i pena: quisiera de mui buenas ganas dejar este maldito Perú e irme a donde están todos mis hermanos»

I bien! El valiente Capitán llegó a su turno a suelo de la patria, a las puertas del hogar querido, pero allí los brazos de todos sus hermanos, no se adelantaron para estrecharle en cariñoso nudo, sino para conducirle de la mano al carro, del carro al templo i del templo a la tumba, donde reposan los que con su jenerosa sangre en la batalla o en la escuela han luchado por devolver la vida i la honra al país maldito!"

Revista Sucesos Edición de Valparaíso
Enero, año 1905

Elías de la Cruz Cañas se enlistó como subteniente en el Batallón Movilizado  Valdivia; héroe de Chorrillos en la toma del Morro Solar, donde ganó estrellas de Teniente. Fue Secretario del Misnistro Joaquín Godoy y Capitán al fallecer en el puesto de Tambo de Mora, donde permanecía de guarnición con 8 hombres y que fue duramanete amagado por una montonera peruana.

www.geni.com


CARTA DE ABRAHAM QUIRÓZ A SU PADRE

Lima, Marzo 4 de 1881

Señor Luciano Quiróz:
Quillota

Apreciado padre:

Me alegraré que al recibo de ésta se encuentre gozando de una completa salud, y demás de la familia. Yo por acá quedo bueno y a sus órdenes. El objeto de ésta es decirle, que recibí su muy apreciable carta fecha 25 de noviembre último, por la cual tuve el mayor gusto de saber que estaba bueno como igualmente mis hermanos. Yo quedo bueno solo con el gran deseo de verlos, lo que se cumplirá si Dios nos concede vida y salud para volver a nuestra Patria que tan distante está. Aquí ha habido mucha alarma con motivo de que en días pasados, cuando llegó el parte de que había habido un combate en Tarapacá de 2.500 chilenos, con 6.000 aliados, los que obligaron a retirarse a los nuestros con grandes pérdidas, y que habiéndoles llegado un nuevo refuerzo los peruanos se retiraron en desesperada fuga hacia Arica. Ese mismo día llegó un propio anunciando de que había llegado a Chiu-Chiu una partida boliviana. Que había apresado al Subdelegado y a todos los chilenos que se encontraban ahí y que habían muerto a uno. Esa misma noche se hicieron salir a todas las Compañías pensando que se dejarían caer aquí; pero sucedió lo contrario, pues se dirigieron a Atacama donde hay una partida de Granaderos de 25 hombres, de aquí salieron todos los demás que quedaban. al mando de su Capitán, y divisaron al enemigo. El Capitán no quiso atarcarlos, diciendo que era una simple polvareda. A pesar de lo que aseguraba el Capitán y todos se volvieron para esta plaza y perdió una ocasión de atacarlos con ventaja, pues andaban montados en mulas y burros, y los nuestros en buenos caballos y se asegura que los 25 Granaderos que había en Atacama fueron atacados por los bolivianos y que habían librado solo tres. De Caracoles se sabe que habían marchado dos Compañías del Batallón Cívico con dirección a Atacama. También se anunció que nos vienen refuerzos de Antofagasta, porque Campero viene con 5.000 hombres. Yo lo creo imposible, porque los lugares que tiene que atravesar son muy estériles y sólo pueden hacerlos en pequeñas partidas. Con todo, hay que estar prevenido; nosotros los esperamos con grandes deseos. Sin más, reciba un grande recuerdo de su hijo.


ABRAHAM QUIROZ

martes, 3 de mayo de 2016

EL JUICIO INTERNACIONAL DEL COMBATE NAVAL DE IQUIQUE PARTE I

Gonzalo Bulnes, en su libro Guerra del Pacífico de Antofagasta a Tarapacá, relata las distintas reacciones que hubo en el mundo acerca del combate heróico de Iquique, rememorando aquél sublime sacrificio, y la visión que tuvieron de éste los espectadores que presenciaron, tanto desde Iquique como desde los barcos extranjeros que observaban lo que ocurría en este conflicto bélico.
Leeremos, en esta 1a parte, los partes y homenajes que se rindieron:

"El significado del combate de Iquique para Chile fue la reduccion a la mitad del poder naval del Perú,  pero eso, siendo mucho, erammenos que el efecto moral que estaba llamado a producir. Prat, Serrano, Aldea, Condell, Orella, en una palabra todos los combatientes de la Esmeralda i de la Covadonga, escribieron ese dia un precepto que se resume en esta frase: "la obligacion de luchar hasta la muerte sin tomar en cuenta el poder del adversario".  Ademas para Chile el combate de Iquique era una gloria de su Escuadra. Cualquier nacion puede contar con un héroe, pero más glorioso que tener un Prat es poseer una institucion completa que sea capaz de ponerse a su nivel, ya sea que la inspire su ejemplo, como sucedió en la Esmeralda, o procediendo espontáneamente como en la Covadonga.
La decision del combate fue igual en los tripulantes de una i otra nave. Fue una Escuadra, una institucion, la que se irguió en Iquique a la altura de inconmensurable gloria. El mundo entero rindió homenaje a1 heroismo de los oficiales chilenos. El testimonio de los estranjeros domiciliados en Iquique, levantó a la mayor altura posible el nombre i la gloria de nuestros jóvenes marinos. La prensa universal proclamó que jamás se había sobrepasado el heroismo. El Perú participcó de esa admiración jeneral. Grau recojió la espada i prendas que se encontraron en el cadaver  de su heróico rival, i se las envió a la viuda de éste acompañadas de una carta en que le decia que su esposo "fue victima de su temerario arrojo en defensa i gloria de la bandera de su patria".  El jefe del Estado Mayor de la plaza de Iquique escribió un parte oficial sobre el combate, el mismo dia, a las 2 de la
tarde, cando aun ignoraba la suerte de la Independencia.  Dando cuenta del hundimiento de la Esme-
ralda se espresa asi:

"Entonces el Huáscar a toda máquina se fue sobre ella, i despues de un rudo choque la echó a pique, sucumbiendo heróicamente con sus tripu1antes" "Indescriptible es señor Jeneral el entusiasmo i decision que tanto la fuerza de linea como los guardias nacionales han manifestado a1 presenciar este combate naval, que hará época en los anales de la historia contempornea.
La Fragata de S.M.B Turquoise hizo estraer con buzos un trozo de madera de la vieja Esmeralda i labrar una cruz, que envió  a1 Comandante Condell con la siguiente carta que es el testimonio mas
precioso que ha podido recibir una marina:

"Al bravo Comandante Condell.

Los oficiales del buque de S.M.B. Turquoise, admiradores del glorioso combate de la Esmeralda i Covadonga, sin ejemplo sinn los fastos Navales, empeñaron sus esfuerzos por hallar el sitio donde la gloriosa Esmeralda sucumbió. Querian encontrar allí una reliquia que ofrecer a1 compañero del heróico Prat, caido cuando se hundia su buque, a1 tomar a1 abordaje a1 enemigo.
A nadie pues, mejor que a1 Comandante Condell de la gloriosa Covadonga corresponde ser el depositario de la noble reliquia que hoi le enviamos".

El Times de Londres hacía este comentario del combate:

"Este es uno de los combates más gloriosos que jamas haya tenido lugar. Un viejo buque de madera casi cayendose a pedazos, sostuvo la accion durante tres horas i media contra una bateria de tierra i un poderoso acorazado, i concluyó con su bandera a1 tope".

El mismo juicio emitieron los grandes órganos de publicidad de Francia, de Alemania, del Japon,
de España i de Estados Unidos.

El teniente Masson de la marina de este último pais escribió

"Este jóven Comandante de division (Prat) estaba llamado a rendirse? La respuesta a este pregunta fue su conducta en el combate que iba a tener lugar, combate que asombró a1 mundo naval, que estableció el precedente de que no importa cual sea la desigualdad de fuerzas, que todo buque debe combatir hasta el último instante, i que a causa de la intelijencia e intrepidez que lo caracterizaron i de los perjuicios positivos causados a1 poderoso asaltante, merece toda una
pájina en los anales de la fama. La Esmeralda se hundió con su bandera a1 tope haciendo fuego con todos sus cafiones."

Un oficial de la marina norteamericana que se encontraba en el Pacifico, escribia a un amigo de
Valparaíso :
"Si se presenta la oportunidad de hablar con alguno de los oficiales chilenos que montaban la Esmeralda i la Covadonga, sirvase Ud. manifestarles la manera cómo sus hermanos los oficiales de marina de1 mundo entero, aprecian su brillantecomportamiento, que servirá de estímulo i de dignísimo ejemplo en los siglos por venir, si bien yo dudo que semejante accion
pueda repetirse."

Guerra del Pacífico
Gonzalo Bulnes


ELVIRA SARRATEA HERRERA DE RAMOS

Retrato de Elvira Sarratea Herrera de Ramos Valparaíso,1879. (Henry C. Gillet)
Elvira Sarratea Herrera de Ramos, fue hija del comerciante y después diplomático argentino Mariano Eleuterio de Sarratea Figueroa, quien se estableció en Valparaíso y de Virginia Herrera. Elvira realizó una variada actividad social y diplomática, fue además enfermera y se destacó en la creación de Hospitales de Sangre y cooperó con la Cruz Roja durante la Guerra del Pacífico. Esta litografía fue publicada en 1879 por la revista La Guerra Ilustrada. La litografía fue comprada por el Museo Histórico Nacional en 1989 a Simón Romero.

Fuente: Voces, Rostros y Escrituras de Mujeres del Siglo XIX
Catálogo del Museo de Historia Nacional

PROCLAMA DEL MINISTRO RAFAEL SOTOMAYOR

Proclama de nuestro Ministro de Guerra, Rafael Sotomayor Baeza.

Soldados del Ejército de Chile:

Recibo de S. E. el Presidente de la República el honroso encargo de dirigiros a su nombre la palabra en la hora solemne de la partida.
Testigo presencial de vuestra constancia en el trabajo y de vuestro comportamiento ejemplar en el campo de instrucción, experimento íntima satisfacción al desempeñar el mandato del Jefe del Estado.

Soldados:
Millares de ojos de madres, esposas, hijos y amigos se hallan a estas horas fijos en vosotros.
Millares de brazos se levantan para enviaros saludos cariñosos. Millares de corazones palpitan de un extremo a otro de la patria chilena, al pensamiento de la gloriosa tarea que os aguarda en el territorio de nuestros enemigos. La confianza que en vosotros tiene depositada la nación no será burlada hoy, como no lo fue jamás. Volveréis con la frente ceñida de laureles a recibir las justas recompensas que sabrá otorgar la República a vuestro heroísmo y a vuestros esfuerzos.
Volveréis sobretodo con la conciencia de haber levantado el nombre y la honra de Chile a una altura a que no alcanzará el soplo del odio y la calumnia; de haber escarmentado para siempre a sus gratuitos enemigos, y de haber abierto una era de la historia nacional, colocando la paz, la industria y la prosperidad de la patria sobre ancha e incontrastable base.

Soldados:

El ejército nunca vencido de Chile; el ejército que cooperó a la independencia peruana después de afianzar la propia; el ejército que en 1838 impuso la ley a la primera confederación perú-boliviana, parte hoy a desbaratar y destrozar esa alianza formada de nuevo en hora tenebrosa. Este ejército lleva la victoria en pos de sus banderas. Su vigor, su pericia y su nobleza van a dar una muestra espléndida de la cultura y de la pujanza del país.

¡Salud, valiente y pundonoroso ejército de Chile!

A nombre de S. E. el Presidente de la República.

domingo, 1 de mayo de 2016

"EL GENERAL PILILO"

PILILO:
PERSONA ANDRAJOSA Y SUCIA
TÉRMINO USADO PRINCIPALMENTE EN CHILE Y ARGENTINA

En el Diccionario de la Lengua Española encontramos la definición de "PILILO" y, buscando los contextos dentro de los cuales se podría utilizar, también se encuentra el de:  poca cosa, un don nadie.
Esto, con el fín de comprender el apodo dado al un minero del Atacama que participó aquella mañana del 2 de noviembre de 1879, en el episodio que relataremos.
El Teniente de la Marina señor Antonio 2° Marazzi, en una carta al señor don Jorge E. Fredderick, relata  el episodio, tras el desembarco en Pisagua, en el cual    una porción de soldados volcaron en sus botes al dirigirse hacia la playa. Tanta fue la carga de la ropa pesada por estar mojada que varios se sacaron todo su uniforme, y así, desnudos o semi desnudos corrieron a atacar al enemigo.

Leamos de propia mano de Marazzi acerca de este acontecimiento:

"Si el 2 alcanzamos la victoria, es porque  el impulso de nuestros soldados es irresistible. En ese día no hubo cabeza. Los soldados, de por si, obedeciendo a su valor temerario, fueron los que conquistaron la gloria.
Era de ver cómo se manejaban, desplegando no solo su indomable valor que les caracteriza, sino que también dieron pruebas de verdadera inteligencia.
Hubo uno que al desembarcar cayó al agua y como le molestara el uniforme, se despojó de él, y  se ciñó a raíz del cuero su cartuchera.
Este fue el primero que trepó a la altura  seguido de otros siete, a los cuales había organizado previamente conforme a las reglas más exigentes del arte militar: tres atacaron por el flanco derecho, los otros cuatro por el flanco izquierdo y él de frente!!
A éste lo han bautizado con el chusco nombre de "General Pililo". Y a la verdad, que ha sido el único que se ha manifestado tal.
Semejante a este episodio hay muchos otros  que han constatado, evidentemente, que el roto chileno es indomable e irresistible cuando se trata de la defensa de su patria. Gracias a esta circunstancia es que siempre obtendremos la victoria."

Este relato y otros, dan cuenta del respeto que se le tenía el "Roto Chileno", desde épocas de la Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana.
El hecho de agregarle un apodo a un soldado tan valeroso como lo fue el minero del Atacama es solo un hecho picaresco y no debe ser tomado como una ofensa o degradación hacia su persona. Es más, citado es entre muchos estudiosos que uno de los más  brillantes cuerpos de la Guerra del Pacífico, fue el Batallón Atacama y sus mineros.

En la fotografía un soldado del Batallón Atacama sin su identificación.