viernes, 7 de agosto de 2015

VICENTE CABALLERO


"Hijo de Vicente Còrdova y Virginia Mena, al momento de su filiaciòn se declarò catòlico y soltero. Medìa 1.60 mts. y decìa tener 21 años. De tez blanca, tenìa el pelo y barba negra y patillas pobladas, sus ojos eran color pardo, tenìa la narìz y labios regulares y las orejas grandes. No tenìa señas distintivas en el cuerpo. Vivìa en Valparaìso y se contratò el 20 de febrero de 1879 para servir como grumete a bordo de la corbeta Esmeralda. A diferencia de muchos otros, Caballero sabìa leer y escribir. Como tantos otros, falleciò durante el combate. A su madre se le concediò el beneficio de la pensiòn otorgada por el gobierno.
Habìa nacido en la localidad de San Nicolàs de Puruntùn, donde fue bautizado el 22 de febrero de 1857 a los seis meses de edad. Si bien era hijo legìtimo, el pàrroco anotò en la Partida de Bautismo que la madre señalaba que su hijo llevaba como apellido "Caballero" y no "Còrdova" y aclarò que "es costumbre inveterada en el campo el tomar el apelativo de la madre, aùn cuando sean de legìtimo matrimonio".
En su libro "Las Dos Esmeraldas", Vicuña Mackenna señala haber conocido al grumete, que se encontraba trabajando en Valparaìso y lo recuerda "haciendo cigarros en el establecimiento de don Eusebio Montes. Pero debìa estar aburrido de liar cigarros de hoja, porque Caballero escuchò los cantos de sirena de los enganchadores".
Es necesario señalar un dato estremecedor: el 20 de mayo en la mañana, el vapor de la carrera habìa retirado la correspondencia de la Esmeralda que estaba bloqueando el puerto de Iquique para llevarla hacia el sur. En ella habìa una carta del jòven grumete que enviò a su madre y que cobrò particular dramatismo pues llegò despuès de su muerte. En ella Caballero escribiò:
"¡Què triste estar listo para la guerra sangrienta con los peruanos! ¡No fuera nada esto, como la corbeta fuera firme! ¡de sufrir tres o cuatro balas de regular calibre... ¡No lo sufre, no lo sufre! ¡Pobre corbeta Esmeralda! ¡Hay madre mìa, no piense Usted en mi ni en mi mesada, sino en encomendarme a Dios...Toda la tripulaciòn...Ba a pelear ha abordajo: de modo que toda la tripulaciòn ba ha morir aogada":La carta llegò multada, pues iba sin estampillas de correo. Su madre la hizo enmarcar."
Este relato lo tomè de mi libro La Dotaciòn Inmortal- 21 de Mayo de 1879 (Vivian Sievers y Eduardo Rivera)Museo Naval y Marìtimo de Valparaìso. Tambièn lo publiquè en este dìa en dos grupos de Facebook: Veteranos del 79' La Guerra del Pacìfico en Colores y Guerra del Pacìfico Chile 1879-1884

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