martes, 25 de agosto de 2015

IRENE MORALES INFANTE

14 de Febrero de 1879
"Entretanto, el pueblo, o màs bien dicho, el elemento chileno, que constituia màs del noventa por ciento de la poblaciòn, se apretujaba en la calle Lamar, hoy calle Prat, y en la calle Sucre, que eran las vias màs centrales y de màss tràfico e importancia, haciendo comentarios variados sobre los sucesos que habian comenzado a desarrollarse y los que se originarian posteriormente. En aquellos momentos, la ciudad se encontraba ya profusamente engalanada con banderas y gallardetes
nacionales, que le daban un alegre aspecto de dia de fiesta patriòtica.
En la Plaza principal, que desde aquellos años tan distantes de nuestros dias, ya se denominaba con el mismo nombre actual de plaza Colòn, hervia la gente y se arremolinaba, exteriorizando la aprobaciòn
a la actitud del gobierno de Chile y entregàndose despuès a diversas
manifestaciones de alborozo y jùbilo. Luego se improvisaron dos o màss tribunas pùblicas, desde las cuales, oradores vehementes, peroraban, entusiasmando a sus oyentes con sus arengas patribticas. Asi, por ejemplo, recordamos que el distinguido caballero venezolano D. Evaristo
Soubletle, que era Gerente de la “Cia. de Salitres y F. C. de Antofagasta”, en Valparaiso, y que, a la sazòn, encontrabase incidentalmente en esta ciudad, en un momento de expansiòn y entusiasmo incontenibles, dirigiò la palabra al pueblo, desde una de esas tribunas..
El seiior Soublette, que era una persona de dotes oratorias excepcionales, recomienda que un dia tan grande no sea manchado con la comisiòn de ningùn acto de violencia, y que fervido entusiasmo que domina al pueblo se le de expansiòn en forma la màs enaltecedora y culta, digna de quienes la manifiestan. Concluye, diciendo: “Sed generosos, hermanos y compatriotas, ahora que estàis en vuestra patria, en esta sagrada tierra chilena”
No obstante, fàcil es comprender que en casos como los que relatamos
en, que estalIan -podriamos decirlo asi- los sentimientos patriòticos de los pueblos, es, si no dificil, casi imposible, evitar que la exaltaciòn de los ànimos de algunas personas, no llegue a casos extremos y se traduzca en hechos que escapan a toda previsiòn de las autoridades
o de los individuos de espiritu sereno, y que son la minoria de los
componentes en las manifestaciones populares. Asi, ocurriò un hecho:
En circunstancias que un numeroso grupo de manifestantes desfilaba por la calle Santa Cruz (hoy Condell),grupo en el cual iban muchas mujeres del pueblo, enarbolando banderas nacionales, irrumpiò de las filas una mujer de viril postura y de aire resuelto, incitando a los demàs manifestantes a romper el escudo de Bolivia ubicado en el frontispicio de la casa en que funcionaba la Prefectura del Departamento, edificio que se encontraba ubicado en Calle Condell.
A la incitaciòn sucede el hecho, pues los mismos manifestantes hìzanla en sus brazos hasta la altura de la puerta, y ella procede entonces a coger el escudo, despedazàndolo en seguida, en medio de frenèticos
aplausos.
Irene Morales era el nombre de esta bizarra mujer, la cual acompañò,
posteriormente, como “cantinera”, a las tropas organizadas en esta ciudad, en su campaña hasta la batalla de Huamachuco, destacàndose
por su bravura y coraje, mèritos que, unidos a los servicios que prestara al ejèrcito chileno en la campaña de 1879, la han hecho figurar en las narraciones històricas de estos sucesos y tambièn como protagonista
de leyendas y novelas patriòticas.
Con su actitud, Irene Morales creyò vengar la muerte de su marido, el cual fue fusilado por las autoridades bolivianas, meses atràs, acto
que levantò airadas protestas de los habitantes de Antofagasta; y, sobre
todo, entre los chilenos residentes aquì, pues se le juzgò un acto cruel e
injusto."

IRENE MORALES INFANTE FALLECIÒ UN 25 DE AGOSTO DE 1890
Narraciones Històricas de Antofagasta
Isaac Arce. R.

miércoles, 19 de agosto de 2015

FRAY JOSÈ M. MADARIAGA

"Una bellísima figura se destaca en la proa de una lancha: de pie, con el crucifijo en la izquierda, bendice y absuelve con la diestra a los que caen heridos de muerte; perora a la vez a la tropa, exhorta a los remeros, y llama a sus conciudadanos al cumplimiento del deber. Su voz potente domina el reventar de las granadas y las descargas de fusilería.
Es el R. P. de la orden mendicante de San Francisco, fray José M. Madariaga, illapelino, que ejercita su ministerio."
Machuca, Francisco (1926). Las cuatro campañas de la Guerra del Pacífico, Vol. I.

viernes, 14 de agosto de 2015

INTENTOS HISTÒRICOS: CHORRILLOS Y MIRAFLORES 13 y 15 DE ENERO DE 1881

"Baquedano habìa acampado en el valle de Lurìn que està al sur de Lima  con 24 mil soldados màs o menos.lia.  El jefe peruano Piérola tenia 30,COO soldados con mas de cien cañones en los cerros de San Juan, Chorrillos i  Mraflores, protejidos por formidables trincheras que se comunicaban con Lima por ferrocarriles i telégrafos. El 12 de Enero nuestro Ejército partió a favor de las sombras hácia el enemigo. Lynch fué el primero en romper el fuego a 400 metros de la derecha del enemigo i al despuntar el alba se batia n la bayoneta todo el ejército.
La tercera division se retardò i tuvo que entrar la reserva al mando del coronel Arístides Martínez.  La segunda division hizo un brillante papel con el Buin a la cabeza contra las casas de San Juan.
A las nueve de la mañana era el triunfo de los chilenos. Pero momentos despues el coronel Iglesias (peruano),. rompia el fuego de nuevo: este segundo ataque terminó como a la una de !a tarde e Iglesias cayó prisionero con once coroneles, ocho comandantes i muchos oficiales. Del ejército de Piérola se salvaron apenas con qrandes esfuerzos 5 o 6,000 soldados. Despues de Chorrillos, Baquedano enviò a don Isidoro  Errázuriz como parlamentario ante Piérola para ofrecerle la paz. Piérola no aceptò.
A media noche  el Cuerpo Diplomàtico Limeño  solicitó una conferencia con Baquedano que éste aceptò.  Entre tanto Piérola juntaba tropas i  el dia 15 de Enero mientras que Baquedano revistaba las tropas una descarga cayó sobre el campamento chileno. Esta descarga comprometió la batalla.
Una división de 4,000 hombres sostuvo un combate  con 15000 peruanos,  mas el coronel Pedro Lagos hizo prodijios con su valor ,dando tiempo para que llegaran los demas soldados.
El almirante Riveros, jefe de la escuadra fondeada en Miraflores, hizo que bombardearan a los peruanos con felìz exito. Lynch  llegó con los suyos i atacò al enemigo que salia de sus parapetos derrotándolos por completo
Despues de rudo tiroteo, el valiente Lagos reunió los pocos  soldados de su ejército i atacó las trincheras a la bayoneta i todo el ejército despues hacian lo mismo. A las cinco de la tarde una gran nube de polvo saturado con el olor a pólvora volaba hácia la capital del imperio de los Incas: era el polvo de la derrota."
Eduardo Flores I
Encargado de la Historia Patria
Revista El Peneca, 16 de Enero, 1911

viernes, 7 de agosto de 2015

VICENTE CABALLERO


"Hijo de Vicente Còrdova y Virginia Mena, al momento de su filiaciòn se declarò catòlico y soltero. Medìa 1.60 mts. y decìa tener 21 años. De tez blanca, tenìa el pelo y barba negra y patillas pobladas, sus ojos eran color pardo, tenìa la narìz y labios regulares y las orejas grandes. No tenìa señas distintivas en el cuerpo. Vivìa en Valparaìso y se contratò el 20 de febrero de 1879 para servir como grumete a bordo de la corbeta Esmeralda. A diferencia de muchos otros, Caballero sabìa leer y escribir. Como tantos otros, falleciò durante el combate. A su madre se le concediò el beneficio de la pensiòn otorgada por el gobierno.
Habìa nacido en la localidad de San Nicolàs de Puruntùn, donde fue bautizado el 22 de febrero de 1857 a los seis meses de edad. Si bien era hijo legìtimo, el pàrroco anotò en la Partida de Bautismo que la madre señalaba que su hijo llevaba como apellido "Caballero" y no "Còrdova" y aclarò que "es costumbre inveterada en el campo el tomar el apelativo de la madre, aùn cuando sean de legìtimo matrimonio".
En su libro "Las Dos Esmeraldas", Vicuña Mackenna señala haber conocido al grumete, que se encontraba trabajando en Valparaìso y lo recuerda "haciendo cigarros en el establecimiento de don Eusebio Montes. Pero debìa estar aburrido de liar cigarros de hoja, porque Caballero escuchò los cantos de sirena de los enganchadores".
Es necesario señalar un dato estremecedor: el 20 de mayo en la mañana, el vapor de la carrera habìa retirado la correspondencia de la Esmeralda que estaba bloqueando el puerto de Iquique para llevarla hacia el sur. En ella habìa una carta del jòven grumete que enviò a su madre y que cobrò particular dramatismo pues llegò despuès de su muerte. En ella Caballero escribiò:
"¡Què triste estar listo para la guerra sangrienta con los peruanos! ¡No fuera nada esto, como la corbeta fuera firme! ¡de sufrir tres o cuatro balas de regular calibre... ¡No lo sufre, no lo sufre! ¡Pobre corbeta Esmeralda! ¡Hay madre mìa, no piense Usted en mi ni en mi mesada, sino en encomendarme a Dios...Toda la tripulaciòn...Ba a pelear ha abordajo: de modo que toda la tripulaciòn ba ha morir aogada":La carta llegò multada, pues iba sin estampillas de correo. Su madre la hizo enmarcar."
Este relato lo tomè de mi libro La Dotaciòn Inmortal- 21 de Mayo de 1879 (Vivian Sievers y Eduardo Rivera)Museo Naval y Marìtimo de Valparaìso. Tambièn lo publiquè en este dìa en dos grupos de Facebook: Veteranos del 79' La Guerra del Pacìfico en Colores y Guerra del Pacìfico Chile 1879-1884